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LA DEMENCIA SENIL

ES CARACTERÍSTICA del envejecimiento la progresiva reducción de la actividad del cerebro, que puede conducir a formas de deterioro de las facultades mentales con consecuencias gravísimas sobre la capacidad del individuo para llevar una vida normal y relacionarse con los demás.

Con el aumento de la vida media y, en consecuencia, del número de personas incluidas en la denominada tercera edad, han asumido una importancia creciente las patologías estrechamente relacionadas con el envejecimiento. Entre ellas hay que destacar, por su difusion y por los problemas sociales que conlleva, el grupo de las distintas formas de demencia.

FRECUENCIA
Entre las personas de edades comprendidas entre los 70 y los 74 años, los dementes graves constituyen el 2,8 % de la población; la frecuencia aumenta de forma notable en los años sucesivos, hasta tal punto que entre los 75 y los 79 años se incrementa a un 5,5 %, y alcanza valores superiores al 20 % en las personas mayores de 80 años.
Según estudios recientes, la probabilidad de empezar a padecer un proceso demencial se duplica cada 5 años a partir de los 70-75.
La forma más común de demencia (la enfermedad de Alzheimer en las formas presenil y senil) ocupa el quinto puesto entre las causas de muerte en Estados Unidos y además supone una ocupación de plazas-camas en las clínicas para internamientos prolongados equivalente a cerca del 40 % del total.

QUE SE ENTIENDE POR DEMENCIA

La demencia consiste en un progresivo e intenso deterioro de las facultades mentales, incluida la memoria, y en la alteración de la conducta social, con la consiguiente incapacidad para hacer frente a los requerimientos de la vida diaria.
Antiguamente, por definición, el concepto de demencia incluía las nociones de irreversibilidad y de progresión imparable, lo cual hoy ya no es aceptado: muchas formas de demencia, reconocidas y tratadas a tiempo, son susceptibles de mejora.
Las demencias seniles se distinguen en formas primarias y secundarias. Entre las primarias, aparte de la enfermedad de Alzheimer y de la demencia por arterioesclerosis cerebral (sin duda las más frecuentes en cifras absolutas y que serán ampliamente tratadas en la próxima pag.web), se cuentan las deficiencias cerebrales registradas en el curso de la enfermedad de Parkinson (por otro lado raras), las formas ligadas a la corea de Huntington y las consiguientes a traumatismos e intervenciones quirúrgicas del cerebro.
Las formas consiguientes a traumatismos cursan a menudo asociadas a crisis convulsivas; pueden ser causa de ellas no sólo traumatismos agudos, sino también crónicos y repetidos; es típico el caso de los boxeadores, en quienes el deterioro de las funciones cerebrales se ve a menudo asociado a formas de enfermedad de Parkinson. La probabilidad de que se desencadene un deterioro cerebral de tipo demencial es máxima si el traumatismo ha provocado lesiones de los lóbulos temporales, es decir, de las zonas del cerebro que se encuentran encima y alrededor de la oreja.
Entre las formas secundarias se encuentran las que se desarrollan en el curso de lupus eritematoso y artritis reumatoide; en este último caso la frecuencia de presentación de demencia aumenta por el uso terapéutico prolongado de sales de oro.
Otros cuadros de demencia pueden sobrevenir en relación al desarrollo de tumores malignos, a menudo junto a fuertes estados de depresión psíquica.
Pueden también registrarse estados demenciales en casos de persistente insuficiencia respiratoria, hepática o renal, y entre los trastornos hormonales, en las enfermedades del tiroides o de las glándulas paratiroides.
También las intoxicaciones pueden ser causa de estados de deterioro mental; entre ellas resulta importante por su frecuencia la demencia de los alcohólicos.
Son formas raras las ligadas a determinadas actividades profesionales: demencia por antiparasitarios, por saturnismo (intoxicación causada por plomo) o hidrargirismo (intoxicación por mercurio). Es también rara la demencia como consecuencia de intoxicación aguda por monóxido de carbono, mientras que es más corriente la debida a un uso prolongado de sustancias estupefacientes.
Entre las demencias consiguientes a enfermedades infecciosas son cada día más raras, gracias a la terapia antibiótica, las debidas a la sífilis; revisten en cambio notable importancia las recientes formas relacionadas con el SIDA y debidas a la propagación del virus directamente al cerebro. Aunque no se trate de la complicación más común de esta infección (en parte porque estos enfermos mueren en general demasiado pronto) la frecuencia de estas demencias está aumentando progresivamente.

DEMENCIAS CAUSADAS POR VIRUS

Pueden tambien manifestarse cuadros de demencia a raíz de infecciones del cerebro causadas por numerosos virus, particularmente por el herpes zoster, los adenovirus responsables sobre todo de infecciones respiratorias, etcétera.
Por otro lado, parece tener especial importancia un nuevo grupo recientemente descubierto de virus denominados “virus lentos”, en la medida en que provocan infecciones con un periodo de incubación enormemente largo (hasta de más de 30 años) y manifestaciones clínicas por alteraciones cerebrales de curso crónico, insensibles a cualquier tratamiento. Parece ser que muchas enfermedades del sistema nervioso, y quizá la propia enfermedad de Alzheimer, pueden tener su causa en uno dé estos “virus lentos”.
Se ha comprobado la responsabilidad de los virus lentos en la etiología de dos formas muy raras de demencia. La primera es la llamada demencia o enfermedad de Creutz feldt-Jakob, que afecta a sujetos entre los 45 y los 60 años; se trata de una enfermedad hereditaria, transmitida por los padres a los hijos; no obstante, se han registrado casos de contagio interpersonal tras intervenciones de neurocirugía y de trasplante de córnea.
La segunda forma de demencia por infección por virus lentos, también comprobada, es el kuru, enfermedad extendida entre la población indígena de Nueva Guinea. La transmisión del virus se debe a la práctica del canibalismo, todavía existente en algunas zonas de esta región. Se ha calculado que en ocasión de un funeral, cuando el cuerpo del difunto, previa cocción, es devorado por los amigos y por los parientes en un ritual mágico, se pueden infectar unas 8 personas por celebración. Inevitable consecuencia de este macabro ritual.

Los virus lentos

LOS VIRUS LLAMADOS “lentos” son agentes infecciosos absolutamente especiales y caracterizados por las siguientes particularidades:
• incapacidad para crecer y reproducirse en laboratorio en los cultivos celulares comunes;
• incapacidad para desencadenar producción de anticuerpos, es decir, de esas proteínas producidas por el organismo en caso de infección y con fines defensivos;
• resistencia a un elevado número de sustancias desinfectantes y de agentes físicos y químicos;
• periodo de incubación larguísimo, que puede llegar incluso a los 30 años;
• curso clínico prolongado, insensible a toda terapia, con ausencia de reacciones de tipo inflamatorio y de pronóstico siempre fatal.
• normalidad de los análisis de sangre más comunes, que no resultan pues modificados por una infección en curso por virus lentos.

CLASIFICACIÓN DE LAS DEMENCIAS PRIMARIAS
Por debajo de los 45 años
Formas postraumáticas o posquirúrgicas (1 % del total)
Formas demenciales en el curso de enfermedades degenerativas (1 % del total)
Corea de Huntington (2 % del total)

DEMENCIA POR ARTERIOESCLEROSIS

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