salud y medicina naturalsede virtual centralsend a message
Google
 
Web gentenatural.com

enciclopedia de medicina natural enciclopedia salud sexualventa de hierbas y productos naturales astrologia y horoscopos consultas medicas de salud, astrologia y tarot y parapsicologia

DEMENCIA POR ARTERIOESCLEROSIS

LAS DEMENCIAS seniles son muy frecuentes, sobre todo la enfermedad de Alzheimer, que afecta al 5-10 % de los sujetos ancianos de edad superior a los 65 años. Dicha enfermedad conduce al deterioro progresivo de todas las facultades mentales (desde la memoria hasta la lógica y la capacidad de concentración), en virtud de un proceso desgraciadamente irreversible.

DEMENCIA POR ARTERIOESCLEROSIS

Frente a una disminución de la actividad cerebral y de la inteligencia de una persona anciana, se debe siempre sospechar de un proceso de arterioesclerosis cerebral. La sospecha adquiere especial valor si:
• el paciente es hipertenso o sufre alguna descompensación de tipo cardiovascular;
• el curso clínico no es progresivamente uniforme, con empeoramientos alternados con fases de estancamiento;
• el deterioro cerebral no adquiere formas de enorme gravedad típicas de las demás formas de demencia;
• la TAC demuestra la existencia de numerosas lesiones del cerebro y una pérdida considerablemente elevada de sustancia cerebral.

ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Es sin duda la forma más extendida de demencia; según recientes estadísticas, afecta a un 5-10 % de los sujetos ancianos de edad superior a los 65 años.
Se distinguen formas seniles, caracterizadas por un comienzo y un curso muy lento, con presencia incluso de lesiones vasculares (trombosis, hemorragias) en el cerebro, y formas preseniles, a edades inferiores a los 60 años y de curso muy rápido.

Causas.
El origen de la enfermedad de Alzheimer no ha sido aún totalmente esclarecido. Los investigadores han arrojado numerosas hipótesis, ninguna de las cuales ha hallado sin embargo una clara confirmación.
La presencia de numerosos casos en una misma familia hace pensar que pueda existir cierta predisposición constitucional o hereditaria; parece ser que un factor de riesgo es también que la madre tenga más de 45 años en el momento de dar a luz al sujeto que luego sufrirá la demencia.
Existen numerosas sutancias naturales o de origen industrial que poseen una elevada toxicidad en relación al sistema nervioso central. Se ha barajado por ello la hipótesis de que este tipo de sustancias puedan estar implicadas también en el origen de la enfermedad de Alzheimer. Entre los metales, se sospecha del alumnio; se ha observado en efecto que en el cerebro de los enfermos de Alzheimer existe una cantidad bastante elevada de dicho metal, sin duda mucho mayor que la contenida en el cerebro de sujetos sanos. Además del aluminio, otros metales, como por ejemplo el silicio, han sido considerados posibles factores responsables de este tipo de demencia; en cualquier caso, hasta hoy no se ha podido llegar a conclusiones definitivas sobre el papel real de las distintas sustancias tóxicas.
En algunas formas de encefalitis (es decir de inflamación del cerebro) causadas por virus, se observan alteraciones y signos de atrofia cerebral similares a los que se detectan en la enfermedad de Alzheimer; por ello se ha formulado la hipótesis de que también la enfermedad de Alzheimer podría estar provocada por un agente infeccioso, concretamente por virus llamados ‘lentos”, en la medida en que se caracterizan por un período de incubación muy largo.
Por otro lado, se ha discutido también mucho acerca del posible papel de un trauma crónico anterior a la demencia; se sabe además que traumatismos repetidos sobre la cabeza (boxeadores) pueden provocar alteraciones del cerebro y que el riesgo de desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en quienes han sufrido un grave traumatismo craneal es mucho más alto que en los sujetos sanos.
Por último, cabe mencionar que los factores de tipo psicosocial desarrollan también sin duda un papel fundamental, si bien no es aún totalmente conocido; parece ser, en efecto, que existe una relación entre riesgo de enfermedad de Alzheimer y de demencia en general y nivel educacional.

CÓMO SE MANIFIESTA
Desde el punto de vista clínico, la enfermedad de Alzheimer se presenta como una demencia de comienzo algo insidioso y de curso progresivo y cróníco.
Inicialmente, la sintomatología es muy suave, hasta tal punto que resulta difícil establecer el momento exacto en que comienza. Los primeros síntomas son amnesia, episodios de desorientación, dificultad en el uso apropiado del lenguaje, disminución de la iniciativa y a menudo tendencia a la depresión. Al cabo de uno o dos años, la sintomatología se torna más evidente, con una progresiva e irreversible afección de las funciones cerebrales:
las alteraciones de la memoria, sobre todo por cuanto respecta a hechos recientes, son a menudo muy evidentes; la desorientación en el tiempo (“no saber qué día es”) y en el espacio (no saber dónde se encuentra y no reconocer lugares comunes) llega a ser constante; se manifiestan con mayor evidencia los trastornos del lenguaje. Son también frecuentes las ilusiones y las alucinaciones, los delirios y las alteraciones del comportamiento, como apatía o agresividad. Pueden además asociarse incontinencia urinaria e intestinal y signos neurológicos, como aparición de rigidez y, en las fases más avanzadas, crisis epilépticas generalizadas.
Es frecuente la tendencia a la hiperfagia (es decir, al apetito excesivo hasta convertirse en auténtica glotonería) disparatada e indiscriminada (algunos pacientes llegan a comerse sus propias heces), a meterse en la boca cualquier objeto, como hacen los niños pequeños, y al exhibicionismo sexual, a menudo incluso dirigido a mujeres jóvenes (nueras, nietas, camareras, etc.) de su propia familia.

Es característica la incapacidad para reconocer la fisonomía de los amigos y de los parientes que se ven diariamente, del mismo modo que pueden no reconocerse lugares o paisajes habitualmente visitados y, en ocasiones, el propio retrato del paciente.
El lenguaje escrito (es decir, la capacidad de escribir) se ve afectado mucho antes que el hablado; pérdida de la gramática y de la sintaxis son las alteraciones más precoces.
A menudo, para salvar su incapacidad para expresarse, estos sujetos recurren a la repetición de las mismas palabras, mientras que otras veces prevalecen aspectos logorreicos, con parrafadas vulgares carentes de nexos lógicos.
En las fases más avanzadas el paciente necesita asistencia completa en todos los actos de la vida cotidiana. La demencia profunda, la completa alteración de la personalidad, la progresiva reducción de la actividad motora hasta la inmovilidad casi total y el elevado grado de dependencia son característicos de la fase final de la enfermedad.
La duración media de la fase prodrómica (cuando se manifiestan los primeros síntomas), mayor en las últimas décadas debido a las mejores condiciones asistenciales, es actualmente de unos 7-10 años.
La muerte puede sobrevenir por complicaciones infecciosas (bronconeumonía, infección de las vías urinarias, etc.), por causas cardiovasculares (infarto cardíaco, descompensación circulatoria, trombosis) o por un progresivo agotamiento de las funciones vitales, que conduce a un estado de coma irreversible y a la muerte.
En las formas preseniles, como y se ha dicho, el comienzo es repentino y tumultuoso, con aparición precoz de episodios de demencia y alteraciones más marcadas de la memoria. A continuación, comienza una fase reactiva, de duración pocas veces superior al año, caracterizada por episodios demenciales alternados con periodos de bienestar absoluto. En este estadio el demente mantiene su situación social y su prestigio, aun siendo consciente de que puede caer en errores injustificables; de aquí la aparición de complejos de culpa y de estados depresivos.
Los síndromes depresivos son, en efecto, la causa más frecuente de hospitalización psiquiátrica. La depresión es muy corriente en el anciano y a menudo no es detectada precozmente ni tratada de forma adecuada. Sin embargo, es muy importante tratar de controlar inmediatamente las formas depresivas leves, no ya desde un principio por medio de fármacos, sino mediante el cariñoso interés de familiares y amigos.

En la Edad Media, la demencia y la locura eran tratadas con rituales mágicos, como muestra el cuadro del Bosco La extracción de la piedra de la locura.
La asistencia a los pacientes afectados por la enfermedad de Alzheimer constituye una pesada responsabilidad, que se prolonga ininterrumpidamente durante todo el día, con los agravantes psicológicos que supone la ayuda a personas con una enfermedad lentamente progresiva e incapacitante; no hay que olvidar tampoco el coste económico.
La ayuda brindada por los organismos estatales es mínima, por lo que el peso mayor tiende a recaer sobre los parientes más próximos.
Para tratar de proporcionar una ayuda concreta a familiares de los pacientes, han nacido, en diversos países, asociaciones específicas. Estas asociaciones, constituidas por allegados de pacientes y por personal socio-sanitario implicado en la asistencia a enfermos de Alzheimer, tienen objetivos muy concretos:
• mejorar la asistencia domiciliaria con personal paramédico adecuadamente especializado; . favorecer la apertura de hospitales de día y aumentar la disponibilidad de plazas de camas en clínicas para las urgencias;
• crear comunidades protegidas gestionadas tambien por familiares de los pacientes
• construir grupos de sostenimiento para las familias.
Desean además difundir información sobre la enfermedad y promover la investigación científica en dichó campo. Para ello, en algunos casos publican un boletín que trata los principales problemas prácticos a los que ha de enfrentarse la familia, proporciona consejos y da a conocer noticias útiles sobre la enfermedad de Alzheimer, sobre su evolución y sobre la problemática relacionada con ella.
En España, tarñbién existen asociaciones de este tipo. A continuación facilitamos las direcciones de las mismas en Madrid y Barcelona.
Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer Eugenio Salazar 2, Madrid Tel. (91) 4137010.
Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer. Gran Vía 562, pral. 1 Barce lona. Tel. (93) 4515550.

LAS POSIBILIDADES terapéuticas ante la demencia senil

Instituto Gentenatural


Pagina Inicial / Enciclopedia Medica Natural / Enciclopedia Sexológica / Astrología / Cursos gratuitos / Consultas / Psicologia
GRUPO DE ESTUDIO DE TERAPIAS NATURALES - SALTO - URUGUAY

VISITENOS EN CUALQUIER PLANO, estamos a sus ordenes.