La sexualidad y la independencia en el adolescente

Sexo e independencia forman un vinculo indisoluble.

Necesidad de secretos

dormirTambién resulta valiosa la esencial intimidad de lo sexual para estimular la independencia del adolescente. A menudo, los padres se angustian en demasía porque sus hijos adolescentes no se confían a ellos; algunos llegan a leer los diarios y las cartas privadas de sus hijos. Otros, ofendidos, intentan obligar a sus hijos a que les cuenten todo, como solían hacer de pequeños. Pero los secretos son una parte necesaria en la evolución hacia la madurez y se deberían respetar como algo propio del natural impulso hacia la independencia.

En cualquier caso, la mayoría de los secretos de los adolescentes son inocentes, y los que no lo son es mejor que los compartan otros adultos que no sean los padres. La intimidad es un derecho de todos los seres humanos, de cualquier edad y sexo; las confidencias forzadas sólo conducen al resentimiento. Por otra parte, los adolescentes también necesitan compresión y por ello pueden precisar confiarse a algún adulto, aunque es preferible que no sean los padres. Es habitual, aunque algo desconcertante, que los padres encuentren más fácil el que se confíen a ellos los hijos adolescentes de sus amistades que el que lo hagan los suyos propios de la misma edad.

Es típico que los adolescentes se debatan entre impulsos contradictorios. Su deseo de tener secretos se opone a su necesidad de ser comprendidos por los adultos. Sus deseos de vivir sus propias vidas se enfrentan con la necesidad de pedir consejo sobre muchos aspectos de la vida con los que aún no se han enfrentado. En la práctica, les es difícil ser independientes si tienen que pedir dinero a las adultos. Es difícil mantener en secreto un compromiso social o una cita, si necesitan desesperadamente que se les aconseje y tranquilice sobre lo que se tienen que poner y cómo deben comportarse. El depender de los padres impone restricciones mal recibidas y a menudo conduce a frustraciones, pero también la independencia conlleva una ansiedad indeseable. Sólo una mutua tolerancia entre padres e hijos adolescentes logrará ayudar en esta fase difícil, evitando conflictos continuos

En vez de los padres

image.pngUna solución viable para reducir esta inevitable y necesaria tensión entre padres e hijos adolescentes es la organización de la vida familiar y de la sociedad de forma que los jóvenes siempre puedan hallar algunos adultos, conocidos y de confianza, ajenos a la familia. a quienes recurrir en cualquier momento en busca de ayuda y consejo. Un adulto no directamente implicado puede ser mas comprensivo y tolerante con un adolescente que se rebela contra sus padres. En las amplias familias de algunas culturas, los jóvenes pueden tratar amistosamente con adultos que se interesan por ellos, pero que no son sus padres. Cuando los padrinos no eran meras figuras de ritual, podían hacer el papel de confidente y amigo de su ahijado, con ventajas para este y para sus padres. Esta podría constituir muy bien una magnifica razón para resucitar la figura y el papel real del padrino tradicional.

La oposición a la política local o internacional, puede convertir un foco de protesta juvenil, en un movimiento mundial.

Los padres dicen que cuando sus hijos son pequeños, los tienen siempre encima, cuando llegan a la adolescencia, se quejan de que apenas los ven. Es natural que los jóvenes pasen el mayor tiempo posible con sus camaradas.

Romeo y Julieta simbolizan a los jóvenes que desafían las convenciones establecidas, con la fuerza que impulsa a la independencia

El beso de Gustav Klimt simboliza los aspectos románticos del contacto sexual. La potencia masculina esta en su cenit y debe hallar alivio a esa fuerza insistente y primitiva que casi siempre se expresa de formas atrevidas y vulgares, pero esa tosca pasión puede poner de manifiesto una ternura extraordinaria.

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