TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO DE LAS CRISIS DE ANSIEDAD

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO DE LAS CRISIS DE ANSIEDAD

Afortunadamente existen potentes agentes farmacológicos capaces de eliminar o reducir la ansiedad de forma espectacular. Habría que prestar mayor atención al hecho de que al paciente puede darle miedo que le pongan una inyección. Muchos pacientes que son conducidos al médico en estado de ansiedad temen que se les “drogue” o que se les recluya luego en un hospital psiquiátrico. Será necesario explicarles que la inyección solamente reducirá su grado de ansiedad y no provocará pérdida de conocimiento, ya que uno de los miedos del paciente es el temor a perder el contacto con la realidad, contacto que a menudo es ya de por sí ligero. Si la resistencia que el paciente opone a la administración del fármaco es muy fuerte, probablemente sea mejor recurrir a un preparado por vía oral, antes que entrar en una discusión que sólo serviría para provocar un aumento de la ansiedad en el paciente.

La elección del agente farmacológico depende del grado de sedación deseado.

A veces el paciente se encuentra demasiado agitado como para tomar fármacos por vía oral y otras veces es muy importante obtener una acción farmacológica rápida. En tales circunstancias está indicada la administración parenteral. Obviamente la vía intravenosa es sin duda la más rápida.

Los tranquilizantes menores, administrados a fuertes dosis, pueden deprimir la respiración, por lo que deben administrarse con precaución en las situaciones en las que este último efecto pueda constituir un problema, especialmente si el paciente ha bebido mucho alcohol.

Si se opta por la vía oral, es necesario que transcurran de 20 a 40 minutos para que la acción empiece a desarrollarse, alcanzando en general su máximo efecto al cabo de una hora y media o dos horas, empezando a disminuir pasado este plazo. Por consiguiente, si se persigue una dosis de mantenimiento, ésta debería administrarse cada tres o cuatro horas. Aunque la utilización a largo plazo de estos medicamentos entrañe peligro de farmacodependencia, en las fases agudas toda la atención debería centrarse en su eficacia. No se aconseja el uso prolongado de tranquilizantes menores a fuertes dosis.

En caso de ansiedad consiguiente a un proceso psicótico de base, como la esquizofrenia o una reacción maníaca, los agentes terapéuticos principales son los tranquilizantes mayores.

Los tranquilizantes mayores están también indicados en los pacientes que han desarrollado ya tolerancia frente a los tranquilizantes menores. Si el ataque de ansiedad no desaparece en 2 ó 3 días o si se repite al reducir la dosis terapéutica, sin duda alguna está indicada una visita al psiquiatra.

Formas que no deben confundirse con las crisis de ansiedad

  • depresión ansiosa
  • episodio agudo de esquizofrenia;
  • estado maníaco;
  • efectos colaterales en sujetos sometidos a tratamiento con tranquilizantes mayores.

 

 

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