DESVANECIMIENTO, LIPOTIMIA, DESMAYO

DESVANECIMIENTO

Independientemente de la causa que lo provoque, la primera medida que debe adoptarse es poner al paciente boca arriba, con las piernas ligeramente más elevadas que la cabeza y en “postura de seguridad”.

El desvanecimiento o lipotimia es una pérdida transitoria del conocimiento debida a una insuficiente circulación sanguínea cerebral de entidad leve y de corta duración.

Colocarse a un lado del cuerpo de la persona desvanecida, tras haberle colocado en cruz el brazo del lado opuesto. Apoyarle el otro brazo sobre el tórax y, tomando el hombro y la pierna de ese lado, hacer girar el cuerpo sobre el otro lado.

Levantar la cabeza del afectado de forma que esta no quede flexionada hacia adelante, postura que haría que fuesen inútiles los esfuerzos de toda esta operación, y limpiarle la boca de eventuales secreciones y quitarle eventuales prótesis

Los síntomas inmediatamente anteriores a un desvanecimiento suelen ser:
• sensación de vértigo y de vacío en la cabeza; • sensación de náuseas;
• zumbido en los oídos;
• ofuscación de la vista hasta el momento descrito por el paciente como “ver negro”.
Es importante que la persona que se encuentre cerca del sujeto invadido por este tipo de malestar se encargue enseguida de que el afectado se siente o se tumbe.
En general, esta sencilla maniobra alivia en poco tiempo la sintomatologia, hasta la desaparición de la misma; otras veces, en cambio, se registra pérdida, más o menos completa, del conocimiento (está claro que en tal caso es necesaria la rápida intervención del médico).
Los síntomas más evidentes son:
• palidez;
• sudor frío;
• pulso débil o imperceptible y frecuente.
Estos síntomas denuncian un repentino descenso o caída de la presión arterial (que puede alcanzar valores de hasta 70 mm de mercurio por cuanto respecta a la presión mínima), con la correspondiente falta de oxigenación del tejido cerebral.
LAS CAUSAS
Las causas de desvanecimiento son múltiples y no siempre están relacionadas con una enfermedad.
Una congestión o el estado de gestación, por ejemplo, pueden provocar una momentánea pérdida de conocimiento.
Pueden ser origen de lipotimia: la permanencia durante mucho tiempo en posición ortostática (erguida) e inmóvil en condiciones climáticas o generales (muchedumbre) extenuantes; situaciones de estrés emocional; un dolor agudo o repentino en alguna parte del cuerpo; y, por último, una respiración demasiado rápida o demasiado lenta.
Las causas de lipotimia ligadas a enfermedades cardiovasculares, diabetes y enfermedades neurológicas, forman parte del cuadro sintomatológico de la propia enfermedad.
Veamos a continuación cuáles son las pautas que se han de seguir (sin perder la calma) en caso de hallarnos ante un individuo aquejado por un trastorno de este tipo

QUÉ HAY QUE HACER

Doblando y apoyando sobre el suelo tanto el brazo como la pierna que se encuentran más arriba, estabilizar al paciente en esta postura. que le impedirá girarse completamente gracias al apoyo de la pierna y de los brazos. La persona tumbada deberá presentar al final de la operación esta postura y conservarla hasta la llegada de ayuda.

Las primeras medidas que hay que adoptar cuando nos encontramos ante un caso de desvanecimiento o de vértigo son:
tumbar al paciente boca arriba (sobre una cama o sobre el suelo), a ser posible con la cabeza más baja que el resto del cuerpo, para lo cual se pueden colocar bajo las caderas y las piernas cojines u otros objetos que permitan obtener dicha postura;
desabrochar inmediatamente cualquier tipo de prenda (corbata, falda, cuello de camisa, etc.) con objeto de permitir un aporte suficiente de aire y una mejor circulación de la sangre;
si el estado del paciente es de total inconsciencia, se le deberá colocar sobre un flanco, con la cabeza ladeada y ligeramente situada hacia arriba (postura de seguridad), con objeto de prevenir, en caso de producirse regurgitación de líquidos, la frecuente y dramática posibilidad de asfixia.

LO QUE NO SE DEBE HACER

Cuando el paciente nota cierto malestar es importante:

no administrarle, bajo ningún concepto, líquidos y menos aún bebidas alcohólicas;
no “abofetearlo” ni tampoco salpicarle con agua fría;
no levantarlo hasta la posición de sentado o erguido por ninguna razón, incluso si ha pasado cierto tiempo después de haberse resuelto el malestar;
no exponerlo a corrientes de aire o al frío (abriendo ventanas, etc.), pero airear la habitación contigua y taparlo con una manta ligera.

Hipotensión ortostática

ES UNA DISMINUCIÓN de la presión arterial que se registra al pasar de la posición de tumbado a la de erguido. Se trata de un fenómeno que afecta también a las personas perfectamente sanas debido a una momentánea falta de regulación de la presión arterial.
Los mecanismos que regulan dicha operación consisten en un aumento de la frecuencia cardíaca y del tono muscular y en una vasoconstricción, y tienen el fin de equilibrar la fuerza de gravedad que tiende a reunir la sangre en las partes más bajas del organismo, impidiendo, de esta forma, la normal circulación y, por consiguiente, la oxigenación de todos los órganos, incluido el cerebro.
En algunos individuos estos mecanismos de control son anormalmente lentos o deficitarios, de forma que puede producirse una disminución de la presión arterial de incluso 50-60 mm Hg. Se habla en efecto de hipotensión ortostática cuando la bajada de tensión es de más de 20 mm Hg.
Los trastornos que se registran son una profunda sensación de vértigo, malestar y palidez repentina; se puede llegar a sufrir pérdida del conocimiento y, en algunos casos, crisis convulsivas.
En tal caso es importante que el sujeto adopte la postura de tumbado y, al levantarse nuevamente al cabo de unos minutos, tome la precaución de hacerlo muy despacio.
La hipotensión ortostática puede ser primitiva, es decir, no depender de ninguna enfermedad preexistente, o bien secundaria, es decir, ser sintoma de enfermedades nerviosas o endocrinas. En tales casos es necesario curar la enfermedad para que el síntoma desaparezca.

El punto “renzhong”

LA MEDICINA antigua china individuó una serie de puntos localizados por toda la superficie corporal y que se corresponden con terminaciones nerviosas anteriores a los distintos ganglios u órganos que hacen las veces de receptores y transmisores de estímulos externos al sistema nervioso central o directamente a órganos como el corazón.
El punto renzhong (el “centro del hombre”) se encuentra en el punto medio del canal existente entre la nariz y el labio superior. Se trata de uno de los principales puntos de reanimación: ejerciendo presión sobre él, al cabo de dos o tres minutos, se consigue la vuelta al normal estado de consciencia.
Otro punto importante en caso de malestar similar al desvanecimiento pero que no llega a ser pérdida de conocimiento es la punta de la nariz.
Así, ante una fuerte sensación de vértigo o de mareo debido, por ejemplo, a un empacho, a una fuerte impresión por miedo, al hecho de haber presenciado un grave accidente, o ante un estado de malestar provocado por embriaguez (vértigo, vómitos, sensación de pérdida del conocimiento), hay que presionar fuertemente, con la uña del dedo pulgar, la punta de la nariz.

Las dos imágenes indican, a la derecha, el punto de reanimación localizado entre la nariz y el labio superior; a la izquierda, el punto localizado en la punta de la nariz y la forma correcta de ejercer presión sobre el mismo.

Hipotensión – Gente Natural

DESMAYOS Y MAREOS

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