Anticolinérgicos naturales y sintéticos: sobredosis

Anticolinérgicos naturales y sintéticos: sobredosis

Fármacos como la atropina, la escopolamina, la hiosciamina, anticolinérgicos naturales o sustancias antiparkinsonianas o con efecto antiespasmódico o antihistamínico se utilizan con frecuencia con fines no terapéuticos por su capacidad de inducción de alteraciones del estado de consciencia, entre ellas fenómenos alucinatorios.

Según la dosis, se produce midriasis (dilatación de las pupilas), taquicardia o piel seca y caliente. A esta tríada, que podemos definir como correspondiente a un estadio de intoxicación ligera, pueden añadirse fiebre, estado confusional, mucosas secas y enrojecimiento de la piel (intoxicaciones de grado medio), pudiendo producirse un estado de grave intoxicación, en la que a la exacerbación de estos síntomas se suman convulsiones y coma.
La intoxicación por sustancias anticolinérgicas es más el resultado de un uso esporádico que de una condición de dependencia.
Dichas sustancias han de ser tenidas muy en cuenta porque hoy día se usan para “cortar” otros fármacos (entre ellos la heroína y la anfetamina) y porque se incluyen en las drogodependencias debidas a distintos fármacos consumidos al mismo tiempo.

Síntomas de un estado de intoxicación aguda por anfetaminas
• ansiedad, irritabilidad, actitud agresiva u hostil;
• alucinaciones, confusión;
• delirio, estados de pánico;
• boca seca;
• pupilas dilatadas;
• temblores;
• erupciones cutáneas;
• aumento de los reflejos a la luz;
• taquicardia e hipertensión, arritmias (sólo en sujetos no dependientes);
• malnutrición;
• calambres abdominales.
El examen de la cavidad oral puede poner de manifiesto la presencia de ulceraciones en la lengua, como resultado de movimientos estereotipados. El examen de los antebrazos puede revelar signos de inyecciones múltiples.

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