ACCIÓN PREVENTIVA

Eran las cinco y media de la tarde del martes 13 de mayo de 2008 en Buenos Aires.
Umbriel pensó cómo pasaría el tiempo hasta las nueve de la noche.
Porque el mundo practicamente se había paralizado.
En un comunicado conjunto, los gobiernos de Rusia, China e Irán habían anunciado que a las 24:00 horas de Greenwhich darían a conocer un mensaje dirigido a los gobiernos de Gran Bretaña, los Estados Unidos de América e Israel y pedían que todos los pueblos del planeta lo escucharan pues concernía a la seguridad y la paz del mundo entero.
Las agencias de noticias de todo el orbe hacían las más dispares conjeturas respecto al contenido de este mensaje. Pero nadie podía disimular la feroz tensión que el anuncio había provocado. Los jefes de estado de estos   países estarían presentes en todas las pantallas en teleconferencia . El anuncio lo haría Wladimir Putin ya que su voz y su aspecto no dejarían lugar a dudas.
Traducciones simultáneas a todos los idiomas estaban ya preparadas.
Las nueve de la noche en Buenos Aires finalmente llegaron. Se sentía como si todo el mundo estuviera conteniendo la respiración.
Finalmente en las pantallas aparecieron los máximos jerarcas de esos tres estados, seis personas en total y se escuchó,fuerte y claro, cada país en su idioma, el siguiente comunicado :
“Con la finalidad de preservar la paz en todo el planeta Tierra, amenazada en este momento por una orden de bombardeo ya emitida por los Estados Unidos a tres portaviones en el Golfo Pérsico contra la República Islámica de Irán, los gobiernos de Rusia, China e Irán intiman al   gobierno de Washington para que en antes del mediodía del miércoles 14 de mayo de 2008, hora de Greenwhich, acepten su rendición total e incondicional abortando antes la orden de ataque ya en curso de acción.
A esa hora, de no recibirse una respuesta positiva y confiable en Moscú, Beiging y Teheran , las ciudades de Tel Aviv, Haifa, New York, Los Angeles, Chicago y Atlanta serán arrasadas mediante dispositivos de fusión nuclear. En caso de aceptarse este ultimatum, todas las fuerzas armadas de Gran Bretaña, Estados Unidos e Israel deberán mantenerse inactivas y en sus actuales posiciones en tierra, mar y espacio. De producirse cualquier movimiento o alteración en estos sistemas, se producirá, luego de 12 horas, un segundo ataque que arrasará con siete objetivos más dentro de los Estados Unidos de América. De aceptarse las condiciones solicitadas, la inmovilidad e inactividad de todos los sistemas de armas
norteamericanas se cambiaría paulatinamente hacia las posiciones y condiciones que se les harán llegar en las siguientes 24 horas.
Para garantizar al mundo entero la seriedad de este mensaje en este mismo instante un dispositivo nuclear de 29 megatones está fusionando a 11 mil metros de altura sobre el Atlántico Norte en Latitud 40º N, Longitud 40º Oeste.
Somos plenamente conscientes de la extrema gravedad de esta medida pero la supina locura e irresponsabilidad de los gobiernos de Washington y Jerusalem nos obligan a tomar esta medida en salvaguarda de todos los habitantes del planeta.”
En la pantalla se vió como los seis mandatarios levantaban sus manos derechas en señal de reconocimiento y aprobación.

Solo pocos minutos después todos los medios de comunicación daban cuenta de una gigantesca explosión nuclear sobre el Océano Atlántico en el punto previamente anunciado por el mensaje.
Ariel cerró los ojos y sintió que un escalofrío recorría su espalda mientras escuchaba el contenido sollozo de su mujer .
Pensó que se encontraban en el otro hemisferio, a 36º de latitud sur, y recordó  que alguien le había explicado que el aire de ambos hemisferios no se mezcla hasta luego de un cierto tiempo.
Luego apagó la televisión y la computadora y llamando a sus hijos se tomaron de las manos y comenzaron a rezar el primer Ave María.

Ing. Fernando M. Fluguerto Martí
Lunes, 12 de mayo de 2008

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