ACNÉ afección dermatológica

La acne, es una de las afecciones dermatológicas más frecuentes, en las que a menudo puede reconocerse un componente psico-emocional, que siempre hay que tener en cuenta.

Al comienzo de la pubertad puede desarrollarse una de las enfermedades de la piel más comunes: la acné vulgar o acné polimorfa juvenil. Sus manifestaciones, a menudo llamativas, afectan sobre todo a la cara (mejillas, frente, barbilla) y a la espalda, siempre por encima de la cintura. Su curso, a menudo crónico, con fases alternas de mejoría y empeoramiento, y su fácil reaparición incluso después de tratamientos aparentemente eficaces, constituyen una fuente de preocupación difícil de evitar para las personas afectadas.

FRECUENCIA

La acné es una enfermedad muy extendida que, en las formas más graves, presenta una incidencia diez veces mayor en los varones que en las mujeres; puede aparecer hacia los 8-10 años y se recrudece de forma progresiva y por etapas durante la adolescencia, para disminuir y desaparecer hacia los 20-25 años, con cierto retraso en las mujeres con respecto a los varones. En las mujeres es muy frecuente la instauración de formas ligeras de acné que pueden registrarse y superponerse a manifestaciones acneicas de la adolescencia, posiblemente a consecuencia de sustancias presentes en los cosméticos o del estímulo que suponen las hormonas constituyentes de los anticonceptivos orales, o por suspensión del tratamiento anticonceptivo.

CAUSAS

Es muy difícil determinar las causas de esta afección que, aunque benigna, resulta muy antiestética y molesta. No obstante, ha sido posible determinar con suficiente certeza algunos de los factores que intervienen en su aparición.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de la acné vulgar no entraña dificultades; no obstante, la estrategia terapéutica plantea una serie de interrogantes a los que es conveniente responder antes de emprender la prescripción de fármacos y de establecer pautas de actuación terapéutica. En primer lugar, por cuanto respecta a las mujeres, es conveniente investigar las eventuales relaciones entre ciclo menstrual y acné; si se produce un recrudecimiento de los síntomas relacionable de alguna forma con la actividad ovárica, los fármacos que impiden la ovulación pueden dar buenos resultados. La elección de estos fármacos debe ser muy cuidadosa, ya que hay anticonceptivos que pueden provocar notables erupciones de acné. Merece la pena recordar además a tal respecto que la suspensión del tratamiento anticonceptivo puede también determinar manifestaciones de acné incluso durante un año. Los cambios estacionales pueden también ejercer influencia sobre la acné.
El uso de productos cosméticos, como aceites y grasas, o de prendas muy estrechas puede ser factor desencadenante de acné. Deben tenerse especialmente en cuenta muchos fármacos (hormonas, sustancias a base de yodo y bromo, etc.) que se han demostrado responsables de la aparición de acné en muchísimos pacientes.

QUÉ HACER

Una vez establecido el diagnóstico y determinados los eventuales factores que pueden desencadenar o favorecer la aparición de la enfermedad, el tratamiento puede seguir tres pautas distintas, en función de las características de las lesiones.

Tratamiento local.
En la mayor parte de los casos, además del control de la función gastrointestinal, puede bastar un tratamiento local, que no obstante nunca resulta sencillo y ha de efectuarse con constancia. En primer lugar, está totalmente contraindicada la extendida costumbre de apretar o exprimir pápulas y pústulas: estas maniobras no hacen más que favorecer tanto la extensión de la infección como la formación de antiestéticas cicatrices. Sólo deben extraerse los comedones no inflamatorios (mejor con un instrumento apropiado), realizando luego una cuidadosa desinfección.

Los tratamientos médicos locales dependen, en cuanto a dosis y modalidad, de la sensibilidad de la piel de cada individuo. El azufre, uno de los mejores remedios contra la seborrea, es por desgracia mal tolerado por las pieles delicadas.
Algunos tipos de acné requieren un tratamiento más intenso, a base de soluciones de resorcina y de ácido salicílico, que provocan una intensa descamación de la cara; en otros casos, es necesario abrir los pequeños abscesos.
Al tratamiento médico ha de asociarse un tratamiento físico adecuado, recurriendo a los rayos ultravioletas, que poseen una actividad tipo peeling” muy eficaz (la acné, en efecto, mejora en verano). Los rayos solares ejercen una acción beneficiosa sobre la acné, y también su sustituto artificial, la lámpara de rayos ultravioletas, resulta muy útil.
Recordemos sin embargo a tal respecto que es muy difícil utilizar la lámpara de rayos ultravioletas correctamente sin la ayuda de una persona muy experta, en la medida en que, sobre todo al tratarse de pieles enfermas como las afectadas por la acné, puede provocar quemaduras (en cualquier caso, hay que acordarse siempre de proteger los ojos con cristales muy oscuros o con torundas de algodón).
El tratamiento local de la acné contempla también el uso de pomadas a base de corticosteroides asociados a antibióticos de amplio espectro.
Las aplicaciones deben realizarse al menos dos veces al día y deben ir seguidas de un masaje prolongado. Recientemente ha empezado a usarse la vitamina A ácida en aplicaciones locales. La actividad de este fármaco parece deberse a cierta acción ‘peeling” y a la regularización de la secreción sebácea.
En los casos particularmente graves, con resultado de aparición de cicatrices, se recurre a la dermo-abrasión, que tiene por objeto eliminar la epidermis y la dermis superficial. Se lleva a cabo mediante cepillos redondos de hilos de acero que giran a gran velocidad.
El fundamento de este tratamiento reside en la capacidad de la piel de regenerarse sin formación de cicatrices, siempre y cuando la eliminación de los planos superficiales se limite a la dermis papilar.
Dicho tratamiento ha de llevarse a cabo, naturalmente, en una clínica, debido a que requiere anestesia general o bien local por perfrigeración (esta modalidad de anestesia constituye la condición ideal, ya que permite trabajar sobre una piel anestesiada y al mismo tiempo endurecida).

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1 comment for “ACNÉ afección dermatológica

  1. octubre 10, 2017 at 4:09 pm

    Muy completa tu información! Me han recomendado mucho el Peróxido de benzoyl. No he querido probar con remedios naturales, pero me dicen que la mascarilla de yogurt es muy efectiva.

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