La solución no es otra que practicar la lectura rapida.
Leer más deprisa, sin embargo, no sirve de nada si no se
consigue comprender el texto.
La técnica de lectura que enseñamos habilita no solo
a leer más rapidamente, sino también de manera más
inteligente.
Leer deprisa utilizando las
técnicas adecuadas te permite leer más y memorizar
mayor cantidad de contenido en menos tiempo. Imagina
por un momento que la semana que viene tienes que presentar un
trabajo a tu formador/a y que para hacerlo correctamente tienes
que leer 3 libros. ¿No
sería fantástico que además de darte tiempo
para leerlos los entendieras y así pudieras realizar un
estupendo trabajo? Algunas
de las aptitudes necesarias para una buena lectura son:
Capacidad
para leer y comprender a altas velocidades,
Capacidad para usar
un ritmo variable en función de la finalidad y la dificultad,
Capacidad para comprender las ideas principales o los pensamientos
centrales del material de lectura,
Capacidad para comprender
y retener los detalles,
Buena retención general,
Capacidad
para apreciar la organización
del material,
Capacidad para leer de manera crítica y valorativa.
La lectura es una forma eficiente de aprender y la
lectura eficiente es un factor importante
para ser un estudiante de calidad.
La lectura nos guía hacía la comprensión de
algún tema, mientras leemos. Por lo
tanto, nos lleva a aprender. La lectura también nos apoya
durante el repaso, por lo que es
una buena herramienta para recordar y reforzar lo que ya sabemos.
Por estos motivos, es importante que reconozcamos cuales son las
técnicas o
estrategias de lectura que pueden ser útiles para nuestro
estudio y nuestro desempeño
académico.
Todavía más importante es el desarrollarlas. Sólo
con la práctica, las técnicas y
estrategias de lectura se hacen presentes en nuestro desarrollo
estudiantil.
Entre estas estrategias destacan la lectura a diferentes velocidades
y la técnica
EPL2R (SQ3R). Si sabemos utilizar estas estrategias en el momento
y forma adecuados,
nuestro estudio será más eficaz.
LA VELOCIDAD DE LA LECTURA
OBJETIVOS
Leer en forma lenta o rápida tiene distintos propósitos
de aprendizaje. Conocer la finalidad
de esta estrategia de lectura puede ayudarnos en nuestra tarea
escolar y profesional.
Durante nuestros años universitarios nos topamos con dos trabajos
importantes que
involucran la velocidad de la lectura:
1. La comprensión de un texto. Buscamos la comprensión
cuando queremos interiorizar el
mensaje que nos trasmite algún documento.
2. La revisión superficial de un texto. Hacemos un “escaneo” o
revisión superficial de un
documento cuando buscamos información preliminar en libros,
revistas, periódicos, etc.
La velocidad de la lectura varía según el objetivo
que queremos lograr. Es
importante pues, que nos preguntemos porqué estamos leyendo
y para qué, partamos de ahí
para elegir la velocidad de lectura más conveniente.
LENTO: LECTURA PARA ESTUDIAR
La velocidad más lenta al leer se utiliza para estudiar. Cuando
estudiamos, queremos
percatarnos de cada detalle. Asimismo, cuando leemos lentamente
podemos percibir esos
detalles. De esta forma, al leer detenidamente, recibimos una mayor
cantidad de
información y una mayor calidad de ella, que enriquece esta
actividad y también nuestro
conocimiento.
NORMAL: LECTURA PERSONAL
Cuando leemos con una velocidad estable, comúnmente es cuando
leemos por recreación.
Al estar involucrado el interés y la expectativa por lo que
pueda pasar, la lectura personal se
convierte en un momento donde se quisiera ir de prisa en algunos
momentos y detenerse a
fragmentar detalles en otro. Por esto, durante la lectura personal
llevamos un ritmo normal
y flexible.
RÁPIDO: LECTURA RÁPIDA
La lectura más veloz la realizamos cuando tenemos prisa. Leemos
rápidamente cuando
nuestro propósito no es tomar cada detalle, sino por el contrario,
retener una idea general
del texto.
Esta situación la encontramos cuando hojeamos un texto para
revisar
superficialmente su contenido, sobre todo si es mucha la información
que queremos
explorar. También leemos rápido si queremos obtener
una visión general del documento y,
de igual forma cuando intentamos trabajar rápido.
Un ejemplo de ello es durante una investigación en la biblioteca.
Existen ocasiones
en que tenemos muchas fuentes de información que pueden ser útiles
para nuestro trabajo,
pero no sabemos cual de todas contiene la información más
pertinente. La lectura rápida
nos permite “escanear” libros, revistas, etc. para verificar
si los datos que incluye son de
nuestro interés.
Métodos de lectura rápida
Para desarrollar una lectura veloz es necesario conseguir un movimiento
adecuado de los
ojos, ampliar el vocabulario y aumentar la velocidad de comprensión
con una lectura
inteligente. Todo esto puede lograrse con la puesta en práctica.
Para poder leer rápidamente, se pueden utilizar diversos métodos
o técnicas. A
continuación se presentan algunas formas de lectura veloz,
según June Crawford.
- Lectura en columnas. Nuestro ojo puede enfocar a la vez, 25 letras
y espacios en
blanco. Lo cual significa que somos capaces de ver una sola línea
en una sola vez. Para
lograr esto, debemos elevar nuestra vista ligeramente por encima
de la línea impresa. La
comprensión de la lectura con este método es elevada,
sólo que es necesario practicarlo
con frecuencia para desarrollar la amplitud del ojo.
- Lectura de palabras claves. Con este método leemos saltando
palabras a lo largo del
texto. Esto nos ayuda a comprender la idea principal del texto
que revisamos. El uso de
las palabras clave no se recomienda para estudiar, sin embargo, es
muy útil para buscar
información específica dentro de un documento determinado.
- Revisión superficial. Para este método se requiere
utilizar habilidades organizativas. Se
hace una lectura preliminar leyendo el título del material,
el primer párrafo, el subtítulo
y el último párrafo.
- Lectura de la primera oración. Comúnmente, la idea
principal de un párrafo se
encuentra en la primera oración. Para obtener una idea general
de un documento,
podemos leer las ideas principales, o las primeras oraciones
de cada párrafo. Al unir la
información de estas ideas, estaremos reconociendo la idea
principal del material.
- Lectura rápida. Esta técnica consta en leer lo más
rápido posible sin importar lo que
leemos inicialmente. Al principio la comprensión es mínima
y los ojos terminan
cansados, pero mientras se va practicando, los ojos adquieren
velocidad de movimiento
y la comprensión va siendo mayor.
La clave para que estos métodos sean eficientes es utilizarlos.
Sólo la práctica común de los
mismos nos llevará a una lectura veloz adecuada para nuestras
necesidades.
TÉCNICA EPL2R (SQ3R)
La técnica SQ3R se le atribuye a Francis Pleasant Robinson
en 1946. Es una de las técnicas
más comunes en Estados Unidos por su eficacia.
Esta técnica está considerada como un medio de estudio
que nos permite la
comprensión de la información. El desarrollo de esta
técnica nos permite disminuir el
tiempo de estudio y aumentar la habilidad para comprender la
información
esencial.
Para llevar a cabo la comprensión de un texto al leer, es
necesario relacionar los
conocimientos nuevos con los conocimientos previos y clasificar
y recordar de forma
sistemática los nuevos conocimientos.
La técnica EPL2R pretende lograr ese nivel de comprensión
que nos permitirá llegar
a un estudio inteligente.
SQ3R engloba: Survey, Question, Read, Recite, Review. En español
se conoce
como EPL2R que significa:
E: examinar o explorar
P: preguntar
L: leer
R: recitar
R: repasar
Esta técnica se desarrolla de la siguiente manera:
1. Examinar o explorar. Dedicar no más de 10 minutos a dar
un vistazo por encima para
poder proporcionar un panorama general:
- Leer el título de cada capítulo.
- Leer subtítulos.
- Ver diagramas, gráficos o imágenes.
- Leer superficialmente la introducción y la conclusión.
- Observar preguntas o actividades de estudio.
2. Preguntar. Leer con el propósito de responder alguna pregunta: ¿quién?, ¿qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?
y/o ¿dónde? Esta parte obliga
a pensar y a organizar los conocimientos que se
adquirieron con la exploración.
3. Leer. Leer teniendo en mente las preguntas desarrolladas y
regresar después para
subrayar, resaltar y/o marcar el material. Para marcar la información
se puede:
- Subrayar después de leer.
- Numerar información.
- Utilizar líneas verticales para marcar puntos principales
de varios renglones.
- Marcar con asteriscos cosas importantes.
- Escribir frases de recordatorio (preguntas o resúmenes).
- Escribir definiciones o poner ejemplos entre paréntesis
para poder ubicar la
información.
- Encerrar puntos principales en círculos o recuadros.
- Resaltar utilizando marcatexto.
- Utilizar signos de puntuación para llamar nuestra atención
a algo importante.
- Practicar.
4. Recitar. Contestar las preguntas antes formuladas utilizando
como guía lo marcado en
el paso anterior y repetir las respuestas en voz alta. Se pueden
escribir notas de estudio
breves.
Para reconocer cuando hemos recitado lo suficiente, podemos
tomar en cuenta lo
siguiente:
- Si somos capaces de establecer la idea principal debajo de cada
título y subtítulo.
- Si podemos hacer un resumen del texto sin verlo.
- Si se han solucionado los errores más significativos para
comprender.
La recitación puede considerarse un método anticuado,
pero esto no significa que se
debe repetir palabras por palabra. Debemos evitar memorizar
algo aisladamente como
una unidad sin sentido.
5. Repasar. Repasar la información como último paso
para entender el material. Aquí se
puede:
- Releer cada título.
- Repasar el material subrayado y resaltado.
- Responder a las preguntas formuladas. CONSEJOS ÚTILES PARA
LA LECTURA
Para mejorar la velocidad de la lectura y la comprensión,
se recomienda:
- Mejorar el vocabulario consultando frecuentemente el diccionario
y haciendo fichas de
las nuevas palabras que se aprenden.
- No leer más rápido de lo que la comprensión
permite. Lo importante es comprender.
- Practicar la lectura durante tres o cuatro semanas intentando
mejorar la comprensión y
la rapidez durante 15 minutos cada día.