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3. YOGA Y MEDITACIÓN
El Yoga, basado en la antigua sabiduría y cultura de la India,
es un arte de vida saludable; de equilibrio y paz. Estudia en conjunto el cuerpo,
la mente y el alma del hombre e integra unos determinados principios, ideas,
valores y actitudes. Sin embargo, el Yoga es un largo y arduo viaje basado en
la perseverancia, persistencia y dedicación. No hay Yoga instantáneo;
no es una cuestión de cerrar los ojos o sentarse en una postura. Incluye
cultivar una actitud y no debe ser sólo una filosofía para conocer
sus principios, sino también para ser vivida. Es también necesario
saber que el Yoga no es un sustituto de la acción; el esfuerzo humano
es indispensable. Nos permite llevar a cabo nuestras obligaciones de una forma
más eficiente, efectiva y honesta.
El Yoga se basa en los ocho caminos de recogimiento para la final liberación de la pena y el sufrimiento.
Los ocho pasos son:
1. YAMA. Conducta personal y social.
2. NIYAMA. Actitud sublimada a las normas del Yoga.
3. ASANA. Disciplina del cuerpo.
4. PRANAYAMA. Control de la bioenergía a través de la respiración.
5. PRATAYAHARA. Retiro hacia dentro de los sentidos a través de la abstracción.
6. DHARANA. Concentración.
7. DHYANA. Meditación.
8. SAMADI. Transconciencia.
De éstos, los cinco primeros, que bordean el entorno físico,
están referidos al Yoga externo (Bahiranga), popularmente conocido como Hath Yoga, mientras que los tres últimos, los cuales afectan directamente
a la psique, son conocidos como Yoga interno (Antaranga), popularmente conocido
como Raja Yoga. Es casi imposible conseguir el Yoga interno antes de
llevar acabo el externo.
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