La dificultad en la deglución (disfagia) es un síntoma que, asociado a otros datos clínicos, no
suele plantear problemas de diagnóstico.
Por el
contrario, cuando se presenta de forma aislada, debe ser valorada atentamente
recurriendo a los correspondíentes estudios instrumentales para no pasar por
alto afecciones potencialmente graves.
Generalmente el paciente refiere dificultad para empezar a deglutir, o bien
una sensación de constricción en la garganta o detrás del esternón.
Hay que distinguir este síntoma de la sensación de una masa en la garganta,
en general no relacionada con la deglución. Tampoco hay que confundir la
disfagia con la deglución dolorosa (odínofagia), aunque ambos síntomas puedan cursar asociados en caso de un proceso inflamatorio en curso.
Dentro de la disfagia se distinguen dos tipos: la orofaríngea y la esofágica,
que se diferencian entre sí por la fase de la deglución afectada en cada caso.
Disfagia orofaríngea
Se habla de disfagia orofaríngea cuando existen dificultades para que el bolo alimenticio pase de la orofaringe al tramo superior del esófago. La deglución fisiológica es el resultado de una serie rápida de fases
perfectamente coordinadas, con una duración de aproximadamente 1,5 segundos. El proceso consta de una
fase voluntaria durante la cual la lengua empuja el bolo hacia la faringe; una vez que éste ha abandonado
la cavidad oral, la deglución pasa a ser involuntaria, controlada por reflejos nerviosos. Los músculos faríngeos se contraen en secuencia peristáltica y el esfínter esofágico superior se relaja para permitir el paso del
bolo alimenticio al esófago.
La aspiración se evita mediante la elevación de la laringe, el cierre de los vestíbulos laríngeos, el descenso
de la epiglotis y la interrupción de la respiración.
Los pacientes con disfagia orofaríngea refieren dificultades en el momento de comenzar la deglución; otros
síntomas posibles son: sensación de atragantamiento, regurgitación nasal, tos y asfixia por aspiración. La
disfagia orofaríngea tiende a empeorar con la deglución de bebidas, contrariamente a cuanto sucede en la
disfagia esofágica, en la que resulta más difícil la ingestión de alimentos sólidos.
Carácter
Causas
Duración
Síntomas
asociados
Exámenes
Enfermedad
deglución muy dolorosa
inflamación muy dolorosa de la garganta a la altura de las amígdalas
pocos días
fiebre, dolores de garganta, enrojecimiento de las amígdalas y de la garganta, a menudo aumento de tamano de los ganglios linfáticos del cuello y en ocasiones resfriado
visita médica, eventualmente tapón faríngeo
Amigdalitis
Faringitis
deglución dolorosa con sensación de fuerte quemazón
reacción inflamatoria con formación de vesículas muy dolorosas en la garganta
de pocos días a 1-2 meses
enrojecimiento y presencia de numerosas vejigas de color blanco-amarillento en boca y garganta, fiebre (a menudo), aumento de tamaño de los ganglios linfáticos submaxilares
revisión médica
Aftas o herpes orofaríngeo
sensación de obstrucción en la garganta
desarrollo del tumor, que tiende a bloquear la faringe
crónica
grave deterioro del estado físico, anemia, frecuentes hemorragias por boca
revisión otorrinolaringológica (ORL), biopsia
Tumor de la faringe
sensación de obstáculo en la garganta
compresión de la faringe por parte del tiroides, de mayor tamano
crónica
a menudo no existen síntomas o bien únicamente los signos de hipertiroidismo o de hipotiroidismo, en función de la actividad del bocio
ecografía y gammagrafia tiroidea, valoración de las hormonas tiroideas, revisión endocrinológica
Bocio
dificultad para que el alimento avance hacia el estómago, pues tiende a ser regurgitado
deglución primero muy dolorosa, luego imposible por el espasmo (crup) faringo-laríngeo
inflamación y edema de la garganta
7-15 días
fiebre, halitosis (aliento fétido), grave deterioro del estado físico general, palidez cutánea, aumento de la frecuencia cardíaca, a veces con arritmia, tos y voz ronca y estridente, dificultad respiratoria hasta la asfixia, insuficiencia cardiovascular
tapón faríngeo y cultivo para estudio
Difteria
deglución dificultosa por sensación de obstáculo en la garganta
parálisis de los nervios que rigen los mecanismos de deglución a la altura del esófago
10-25 días
parálisis oculares o faciales, alteraciones de la voz, vértigo, sequedad de boca, a veces también trastornos intestinales
detección del germen (botulínico) en los residuos de los alimentos ingeridos