Las convulsiones se deben a contracciones
de la musculatura esquelética que se manifiestan en forma de crisis, bruscas e involuntarias,seguidas de cortos intervalos de relajación (contracciones clónicas).
Cuando las contracciones son especialmente prolongadas, confiriendo al cuerpo una rigidez característica, se dice que las convulsiones son tónicas, Estas
dos formas de convulsión pueden alternarse en el curso de una misma crisis
y son expresión de una repentina descarga paroxística de las células cerebrales, Dicha descarga puede tener su origen en dos situaciones patológicas distintas. La primera es expresión de una irritación de los centros motores del
cerebro ligada a procesos patológicos que afectan a ciertas estructuras cerebrales. En otros casos, el foco irritativo no puede determinarse con seguridad; el estímulo procede probablemente de un estado de autoactivación de
los centros nerviosos del cerebro. No obstante, la descarga afecta también
a otras regiones cerebrales, como se deduce del hecho de que las convulsiones cursan a menudo asociadas a alteraciones del umbral de sensibilidad y
a pérdida de conocimiento.
Significado de las convulsiones
Cuando la crisis convulsiva se produce de forma totalmente ocasional, como episodio aislado en la vida
del paciente, suele ser expresión de una enfermedad en curso que afecta al sistema nervioso central; cuando
por el contrario es de carácter recurrente en un mismo periodo de la existencia del individuo, la crisis convulsiva puede ser expresión de un proceso patológico en curso localizado en el cerebro, como por ejemplo
un tumor, o bien puede ser manifestación de un hecho patológico totalmente superado, pero que ha dejado
en el cerebro una huella cicatricial. Origen y significado distintos tienen, en cambio, el ataque convulsivo
ocasional que se desencadena por acción sobre el cerebro de sustancias tóxicas procedentes del exterior o
producidas en el interior del organismo. Una característica de esta condición es que, al cesar la actividad
de la sustancia irritante, las convulsiones desaparecen y no quedan lesiones cerebrales.
Los ataques convulsivos que pueden afectar a un grupo aislado de músculos o a toda la musculatura corporal tienen un comienzo repentino, aunque a menudo les precede algún síntoma premonitorio que dura unos
segundos y que constituye el aura. Las convulsiones no poseen significado alguno en sí mismas; son sólo
síntomas de una irritación cerebral, que puede deberse a su vez a procesos incluso muy graves. Lógicamente, tanto la naturaleza del proceso responsable como su localización provocan variaciones en las características de las convulsiones.
Carácter
Duración
Síntomas
asociados
Exámenes
Diagnóstico
crisis convulsivas generalizadas y presentación súbita
generalmente episodios aislados que tienden sin embargo a repetirse en relación a accesos de fiebre elevada
fiebre elevada
electroencefalograma
Fiebre elevada
crisis convulsivas generalizadas que afectan a casi todo el cuerpo
crónica, aunque la frecuencia de las crisis es muy variable
las crisis convulsivas se hallan a menudo precedidas de síntomas premonitorios o "aura"
(alucinaciones visuales, percepción de olores especiales, sensación de amargor de boca, vértigos, zumbido de oídos, etcétera)
electroencefalograma, TAC o RMN del cráneo, revisión neurológica
Epilepsia generalizada (gran mal)
crisis convulsivas localizadas en un determinado grupo muscular
más frecuentes en los niños, tienden a remitir o a ser muy raras en la edad adulta
a menudo cursan acompañadas o precedidas de trastornos sensitivos o vegetativos; alteración de la sensibilidad en algunas partes del cuerpo, trastornos visuales, acústicos, olfativos, vértigos, dificultad respiratoria (crisis disneicas), etcétera
electroencefalograma, TAC o RMN del cráneo, revisión neurológica
breve (pocos días) en la fase aguda, a veces crónica como resultado de lesión cerebral permanente
fiebre elevada, dolor muy fuerte de cabeza, rigidez de la cabeza y de la columna vertebral, trastornos psíquicos (estado de agitación, confusión mental hasta el coma, alucinaciones visuales o auditivas), parálisis de los nervios craneales (facial, trigémino, etcétera)
punción lumbar, revisión médica
Meningitis
Encefalitis
crisis convulsivas más a menudo localizadas en el grupo muscular del lado opuesto al de la lesión
corta en la forma aguda; recurrente en las formas crónicas
dolor de oídos, pérdida de audición, fiebre (en las formas agudas), alteraciones del equilibrio, a veces náuseas y también vómito
revisión ORL
otitis, laberintitis
crisis convulsivas a menudo generalizadas
corta
fiebre, dolor de cabeza, sed, sequedad de boca, espasmos musculares, alteraciones del ritmo cardíaco, trastornos visuales
revisión médica
Colpe de calor, deshidratación
convulsión generalizada
corta con accesos
sudoración, palidez cutánea, notable cansancio, a veces trastornos visuales o auditivos, desmayos, colapso cardiocirculatorio, hipotensión arterial