salud y medicina naturalsede virtual central
Google
 
Web gentenatural.com

enciclopedia de medicina natural enciclopedia salud sexualventa de hierbas y productos naturales astrologia y horoscopos consultas medicas de salud, astrologia y tarot y parapsicologiaInicio Manual

LA TRANSFUSIÓN de sangre y sus riesgos

LA TRANSFUSIÓN de sangre entraña siempre ciertos riesgos, por lo que debe realizarse sólo en casos de auténtica necesidad y en presencia de grave estado anémico. Las modernas técnicas actuales permiten aislar los distintos constituyentes de la sangre y realizar intervenciones orientadas a determinados fines.

CUANDO REALIZAR LA TRANSFUSIÓN

La transfusión de sangre entraña necesariamente una serie de riesgos; por dicha razón la transfusión se llevará a cabo sólo cuando existan indicaciones específicas y concretas, administrando a ser posible sólo la fracción de sangre más idónea para corregir la deficiencia del paciente. En este último caso se administra al paciente la fracción necesaria de forma concentrada, evitando así el peligro de sobrecarga circulatoria; además, la terapia transfusional basada en el empleo de fracciones hemáticas permite utilizar una misma unidad de sangre en beneficio de varios pacientes.
Para que ello sea posible es necesario conservar la sangre en bolsas de plástico, a partir de las cuales y mediante sucesivas centrifugaciones pueden separarse las distintas fracciones hemáticas de base (glóbulos rojos, plasma, plaquetas). A partir del plasma pueden luego obtenerse otros hemoderivados. Para la preparación de concentrados granu-locitarios se necesitan en cambio aparatos complejos y costosos que no están a disposición de todos los centros de transfusión.

INDICACIONES
Transfusión de sangre entera.
La sangre entera debe utilizarse sólo para corregir el shock debido a una hemorragia aguda y masiva, así como en la exanguinotransfusión. Hay que tener en cuenta que a menudo la pérdida de 500 mi de sangre es bien tolerada por muchos pacientes; por tal razón la transfusión de una unidad de sangre entera se justifica sólo:
• en los pacientes ancianos con enfermedad coronaria sometidos a intervenciones quirúrgicas;
• en los pacientes con pérdida aguda y masiva de 2-3 unidades de sangre, equivalentes a 1.000-1.200 ce.
En el curso de intervenciones quirúrgicas, la pérdida de 1.000 ce de sangre puede a menudo controlarse sin necesidad de recurrir a transfusiones de sangre.
A veces puede resultar difícil realizar una valoración exacta de la cantidad de sangre perdida. Un parámetro de utilidad para valorar dicha pérdida es la presión arterial sis-tólica (P.A.): una P.A. inferior a 100 mmHg indica que la pérdida de sangre ha sido equivalente al 30 % del volumen total. La mayor parte de los pacientes que han sufrido una pérdida de tal magnitud pueden no presentar síntomas mientras permanecen en posición supina, pero si la pérdida de sangre es de 2.000 mi sobreviene el shock.
No obstante, resulta peligroso valorar la cantidad de sangre perdida basándose en el valor de la P.A., ya que en pacientes con P.A. superior a 200 mmHg, una P.A. de 120 mmHg puede ser indicativa de una hemorragia gravísima, a causa de la cual tendremos una sintomatología caracterizada por palidez, sed,sudoración,vasoconstricción y hambre de aire.
Los valores de la hemoglobina (Hb) y del hematócrito (Ht) pueden inducir a engaño si han transcurrido al menos 3 horas desde el episodio hemorrágico. En el primer periodo poshemorrágico la vasoconstricción se encarga en efecto de que dichos valores se mantengan normales; si al cabo de 4 horas estos valores siguen siendo normales, la pérdida de sangre no ha sido grave.
Transfusión de sangre entera fresca (extraída hace menos de 48 horas). Indicaciones. Pacientes con descompensación hepática y renal; neonatos; pacientes que requieren numerosas transfusiones (12-14 unidades).
En el último caso, la transfusión de un elevado número de unidades de sangre entera no fresca podría dar lugar a un fenómeno de hemodilución de las plaquetas, con el consiguiente empeoramiento global de la sintomatología hemorrágica. Tal eventualidad puede evitarse administrando por cada 2 unidades de sangre entera 1 unidad de sangre entera fresca.
No obstante, en la mayor parte de los casos los glóbulos rojos concentrados, el plasma fresco congelado y los concentrados plaquetarios son mejores que la sangre fresca.

Transfusión de glóbulos rojos concentrados.
Los glóbulos rojos concentrados constituyen el preparado de elección para todo paciente que presente anemia crónica grave que no requiera el restablecimiento del volumen hemático.
• Transfusión de glóbulos rojos lavados en solución fisiológica. Indicaciones. Hemoglo-binuria paroxística nocturna; pacientes hiper-sensibles a componentes plasmáticos; pacientes con graves reacciones febriles debidas a la presencia de anticuerpos antileucocitos o antiplaquetas.
Los glóbulos rojos lavados deben administrarse mediante transfusión antes de que se cumplan 3 horas desde el momento de su preparación; contienen menos del 10 % del número de glóbulos blancos y plaquetas iniciales y menos del 1 % del plasma inicial.
• Transfusión de glóbulos rojos congelados. Indicaciones. Pacientes candidatos a transplantes de órganos.
Se trata de glóbulos rojos conservados a —120 °C o —196 °C, según la técnica utilizada para su congelación. Tienen una vida de varios años, lo cual hace que sean ideales para la conservación de grupos raros. El lavado después de la descongelación les priva
totalmente de glóbulos blancos, plaquetas y plasma, por lo que la probabilidad de sensibilización del receptor frente a los antígenos leucocitarios y plaquetarios del donante es mínima. Parece ser que también es menor el riesgo de transmisión del virus de la hepatitis vírica.

MODALIDADES DE TRANSFUSIÓN

La cantidad de sangre que hay que transfundir para incrementar la hemoglobina (HB) hasta el valor deseado puede calcularse fácilmente sabiendo que 3 mi de glóbulos rojos/kg de peso corporal producen un incremento de Hb de 1 g%.
Sin embargo, si utilizamos sangre entera hay que recurrir al doble de sangre.
La vía de administración de una transfusión es la endovenosa.
La velocidad de administración:
• en los primeros 30 minutos debe administrarse la sangre lentamente, sin esperar a que se caliente, a menos que deba transfundirse una gran cantidad en muy poco tiempo;
• después, al cabo de esos primeros 30 minutos y si no ha habido reacción, en los adultos la velocidad de transfusión debe ser de 200-400 ml/hora (depende de las condiciones cardiorrespiratorias) si se usa sangre entera. En caso de usar glóbulos rojos concentrados, la velocidad de transfusión será de 150-300 ml/hora;
• en los niños y adolescentes la velocidad de transfusión de la sangre debe ser de 2-6 mi/kg y hora, en función de las condiciones del niño;
• cuando se haya producido una hemorragia aguda, para salvar la vida del paciente deberá administrarse mediante transfusión una cantidad mayor de sangre y lo más rápidamente posible.

Transfusion de Sangre

TRANSFUSIÓN DE CONCENTRADOS PLAQUETARIOS

REACCIONES A LAS TRANSFUSIONES


Instituto Gentenatural


Pagina Inicial / Enciclopedia Medica Natural / Enciclopedia Sexológica / Astrología / Cursos gratuitos / Consultas / Psicologia
GRUPO DE ESTUDIO DE TERAPIAS NATURALES - SALTO - URUGUAY

VISITENOS EN CUALQUIER PLANO, estamos a sus ordenes.