AURA Y CUERPO ASTRAL, CAMPOS ELECTROMAGNETICOS
Una investigadora de campos electromagnéticos habla de su particular
visión de "eso" que rodea a los cuerpos y que ella
denomina bioenergia.
Hace 82 años cuando USA entraba en la 1ª guerra mundial, una
niña de 8 años de una granja de Indiana sufrió
dos experiencias cercanas de muerte en rápida sucesión,
el trauma la llevo a permanecer en un estado alterado de conciencia
durante seis meses. No podía alimentarse sin ayuda, su familia
había perdido la esperanza de que viviera.
Sin embargo, cuando su conciencia volvió a la tierra, recobro
la salud. Con el correr del tiempo, empezó a leer textos universitarios
y se convirtió en una erudita en su campo, enseño en las
universidades de Columbia y de Iowa, y desde 1947 en la de California
donde hoy es profesora emérita del departamento de Ciencias Fisiológicas.
Con cuarenta años de carrera, La doctora Valerie Hunt ha llegado
a ser la principal autoridad científica mundial sobre un fenómeno
del que se ha hablado durante muchos siglos, pero que nunca fue medido
científicamente : el aura humana.
A fines de la década de los 60, la Dra. Hunt empezó a
medir el aura de la gente, ella lo llama bioenergia humana, y encontró
que contiene información relacionada con las condiciones y enfermedades
fisiológicas, emocionales y del nivel consciente de una persona.
Su "descubrimiento" de que el aura existe y que contiene
importante información hizo que sus propias creencias se desmoronaran,
sobre todo al descubrir que el aura puede ayudarlo a uno a comprender
una de las ideas mas controvertidas y cargadas del vocabulario místico
de hoy, las vidas pasadas.
Hunt no tiene e-mail ni pagina web, porque su teléfono suena
constantemente y no quiere mas "publicidad"
Muchos de los llamados son de médicos que tienen conciencia
de que a pesar de los análisis químicos y los tratamientos
para curar las enfermedades, no lo saben todo. Ha escrito varios libros,
entre ellos Mind mastery meditations, infinite Mind: The science of
human vibrations, Naibu, a spiritual universe, etc. Hunt hablo con Don
Wood de la revista Magical Blend en su consultorio a sur de California.
¿Qué es la bioenergia humana?
La bioenergia se crea cuando la energía eléctrica de
los átomos del cuerpo se comunica con la del mundo exterior,
afectándose recíprocamente. La clave esta en esa transacción,
por ejemplo si ponemos gente en una habitación y eliminamos la
energía electromagnética la energía del cuerpo
enloquece y se producen grandes perturbaciones emocionales, los órganos
individuales tienen campos pero los registros de los órganos
están en la porción baja, magnética, del espectro
electromagnético, y no en la parte alta, que es eléctrica.
La frecuencia mas alta que se ha registrado para un órgano es
de 150 ciclos por segundo (cps).
El campo bioenergetico humano empieza a los 400 cps aproximadamente
y llega hasta un millón.
¿La bioenergía es lo mismo que el aura?
Sí, es lo mismo, Sin embargo, no la llamo así porque
ha habido tantas exageraciones y mentiras respecto del aura, tanta confusión...
pero existe.
¿Qué aplicación práctica
tiene saber que el aura existe?
La bioenergía abarca a todo el ser humano: la salud, las emociones,
el aprendizaje, la creatividad, lo que usted quiera. Es el campo desde
donde primero tiene que venir toda la información, antes de llegar
a los sentidos. Dentro de cincuenta o cien años, la base de toda
educación será a través de ese campo, y no sólo
a través del intelecto y de los sentidos. La bioenergía
es la frontera de la salud humana. Cuando en este campo hay perturbaciones,
tarde o temprano se manifestarán en el cuerpo humano. Pero los
campos varían en términos de fuerza. En el campo de un
fumador, por ejemplo, cuanto mas fuerte sea el campo más podrá
soportar los efectos tóxicos del tabaco. La bioenergía
ayuda a regenerar los miembros, yo misma lo he visto. Porque aun cuando
un miembro pueda no estar más, el patrón de energía
del campo permanece durante un tiempo. Este es el fenómeno del
llamado «miembro fantasma». Si el campo energético todavía
está allí, y uno lo siente, dentro del patrón de
energía uno tendrá tejidos que crecerán de nuevo.
Algunos médicos ahora dicen que podremos incluso hacer que vuelva
a crecer el corazón, de modo que no necesitaremos trasplantes,
aunque aún no hemos llegado a ese punto.
¿Qué diferencias hay en la bioenergia
entre una persona y otra?
En algunas alcanzó a registrar 100.000 ciclos por segundo, que
es lo más alto a lo que pueden llegar. Otras llegan a 250.000
cps, y aun siguen subiendo, pero necesitaría mejores instrumentos
para medirlas. Algunas personas tienen toda la gama de frecuencias y
pueden utilizar cualquier escala que necesiten. Eso se llama salud.
Si hacen algo físico, tendrán más frecuencias bajas.
Si hacen algo intelectual, tendrán más frecuencias de
la parte media de la escala. Si hacen algo místico y espiritual,
tendrán más de las frecuencias altas. Pero no están
encerradas en ninguna de ellas. Uno se encuentra en problemas cuando
se queda encerrado en una escala de frecuencia y amplitud en particular.
Usted empezó su carrera como una
neurofisiologa tradicional. ¿Cómo se sintió al empezar
a explorar la bioenergia y ver que cambiaba su visión del mundo?
De niña era una mística, pero lo bloqueé, simplemente
porque era demasiado difícil. El mundo no estaba preparado para
mi intuición y mis insíghts, así como el hecho
de que me atreviera a ver otras cosas. Como neurofisióloga había
sido entrenada con los procedimientos estándar, y sabia todo
lo que había que saber sobre el cerebro y los músculos.
Creíamos que lo sabíamos todo. Entonces encontré
a un sanador de aura que me ayudó a devolverle la vida a un músculo
enfermo de polio, algo que, en esa época yo creía imposible;
esto hace cerca de treinta años. Realmente tuve una conmoción
cuando apareció el rolfing y fui testigo de cambios en el rendimiento
que no podía describir fisiológicamente. Luego, estudie
a bailarines que se ponían en trance, y descubrí algo
que nunca había visto antes: un campo de energía. Fue
en la primera conferencia sobre acupuntura en la Universidad de Stanford
cuando, por primera vez, me di cuenta de que probablemente se trataba
de ese campo de energía que yo estaba explorando. Intelectualmente,
pasé por una gran lucha interior para poder decir que si bien
la fisiología y la neurología son muy importantes, no
son la respuesta.
¿Qué le
dijeron en la Universidad de California sobre esto?
Me llamaron y me preguntaron: «¿Qué hace usted en su laboratorio?»
Respondí: «Trabajo en la frontera del conocimiento humano y quiero
que ustedes me protejan». Y así lo hicieron, siempre.
¿Cuál es
el futuro de la bioenergía? ¿Cómo puede seguir desarrollando
su descubrimiento la ciencia?
Debemos hacer tres cosas. Primero, establecer un banco de datos del
campo de energía de la gente a medida que crece, desde la infancia
hasta la adultez. Segundo, debemos hacer un inventario de los campos
de energía de las enfermedades -o sea, tenemos que estudiar lo
que sucede con el campo cuando la gente es tratada mediante la imposición
de manos, el tai chi, instrumentos eléctricos, etc.-. Tercero,
debemos estudiar los campos de la persona que intervienen en el tratamiento.
Después de todo eso, finalmente, podremos hacer lo que la medicina
nunca pudo, o sea, decir:
«aquí está el mejor tratamiento y la mejor atención
médica para esta persona con esta enfermedad, basados en todas
las energías involucradas». Será algo altamente específico
y no existe hoy nada en la medicina que vaya tan lejos.
Un trabajo del doctor Larry Dossey afirma
que el uso de la plegaria como medicina es muy prometedor. ¿Cómo
se relaciona la plegaria con el campo bioenergético?
La plegaria hace que el cuerpo enfermo de la persona entre en niveles
de vibración más elevados, de modo que su campo se vuelve
más poderoso y coherente. Si se identifica con precisión
adónde va la energía de la plegaria, y el campo de esa
persona es receptivo a esta clase de energía, en cierto nivel
se tendrá una curación instantánea. La plegaria
de una persona no se puede comparar en absoluto con la de toda una iglesia,
o con la de una terapia grupal. Cuando usted tiene a toda una iglesia
rezando, tendrá frecuencias más altas y una mayor amplitud.
Es la misma diferencia que existe entre una pequeña tormenta
de viento y un gran huracán.
Toda la información se encuentra en el campo. La mente puede
descifrarla igual que un televisor decodifica las señales audiovisuales.
La mente es el decodificador mas grande del mundo, si la dejamos decodificar
y no nos confundimos con nuestra basura emocional. Lo más importante
que estamos descubriendo sobre el origen de la anticoherencia en los
campos es que está relacionado con las emociones. Las emociones
organizan el campo, de modo que las emociones destructivas y disociadoras
lo organizarán destructivamente.
¿No es esto un salto muy grande, viniendo
del trabajo más científico que hace usted?
No, no lo es. Lo que digo es que cuando los campos de una persona son
coherentes y su espectro es completo, ella tiene la capacidad de comprender
información que no proviene de los sentidos. La información
proviene del campo y el campo es información. Es un sentido más
elevado que el cerebro. Y si una persona alcanza esa etapa con firmeza,
puede hacer exactamente lo que yo hago.
¿Cuál es el mensaje principal de su
libro Mi'nd Mastery Meditations?
La mayoría de los libros de meditación están para
hacemos la vida un poquito más fácil, o para libramos
del dolor. Este libro no. Este libro dice: «Si usted es dueño
de su mente, puede cambiar las cosas y alcanzar su potencial más
elevado». Enseña esto paso a paso.
Las sociedades, o ciertos períodos
de la historia humana, ¿tienen también sus campos característicos?
Sí. Los campos tienen que ver con la manera en que la gente
de ciertas culturas maneja sus emociones, En nuestra cultura la mayoría
de los campos están muy reprimidos, porque no somos muy libres
en lo emocional. hay culturas que fluyen con su entorno mucho mejor
que la nuestra, como las orientales o las del sur del Pacífico.
No logran lo que logramos nosotros porque no tienen el espectro completo,
pero sí tienen vibraciones mas elevadas, y nosotros necesitamos
eso. Aunque la agresividad de las culturas industrializadas es importante,
la hemos exagerado y llevado demasiado lejos. Pero estamos cambiando.
Puedo verlo cuando testeo los campos de la gente, ya que ahora se necesitan
menos personas para crear un espectro completo. Creo que estamos viviendo
un gran momento.