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DIETA PARA EL ANO ARTIFICIAL
LOS PROBLEMAS que en ocasiones entraña la correcta regulación de las funciones intestinales llegan a alterar el equilibrio psicológico de los sujetos portadores de un ano artificial. Por ello, el uso adecuado de los dispositivos de soporte de la ostomía permite alcanzar la plena recuperación y la reinserción social del paciente.
Aunque no haya que seguir férreas restricciones dietéticas, es conveniente que los ostomizados actúen con cierta prudencia en la mesa, sobre todo los primeros días después de la salida del hospital. En este periodo la alimentación deberá contener pocos residuos y pocos alimentos que tiendan a dar lugar a fenómenos de fermentación. Se evitarán por tanto el pan integral, el salvado, la fruta y las verduras, sobre todo crudas, los fritos, las grasas y las especias. Al cabo de unas semanas, se podrá ir ampliando poco a poco el número de alimentos permitidos, tomando la precaución de evitar los peor tolerados de forma personal por el sujeto.
En cualquier caso, la importancia de la dieta va más allá de su simple influencia sobre la regularidad de las defecaciones. Por ejemplo, habrá que seguir directrices distintas si se trata de una ileostomía o de una colostomía. En cualquier caso es necesario que el ostomizado acuda al médico con objeto de obtener indicaciones concretas sobre el tipo de alimentación más idónea en cada caso.
DISPOSITIVOS DE SOPORTE PARA LAS OSTOMÍAS
Los avances realizados en dicho campo en los últimos años han sido enormes, hasta tal punto que han llegado a salvarse la mayor parte de los inconvenientes. Los dispositivos empleados en la actualidad son ligeros, de capacidad adecuada, suaves y manejables y pueden ocultarse fácilmente bajo la ropa. Generalmente están fabricados en material hipoalergénico, de forma que no crean grandes problemas de intolerancia cutánea.
Existen en el mercado distintos modelos de bolsas, aunque las más utilizadas son las autoadhesivas. No obstante, la elección del tipo de bolsa ha de tener en cuenta una serie de factores. En primer lugar, el tipo de ostomía y en consecuencia la frecuencia de las evacuaciones, así como la consistencia de las heces. De cualquier forma, es importante pedir siempre consejo al médico, que conocerá bien los distintos tipos de productos existentes en el mercado.
Recordemos a continuación brevemente otros elementos de ayuda al ostomizado.
• Anillo de Karaya. Fabricado en una sustancia especial capaz de absorber la humedad e insensible a la acción de las enzimas digestivas, este anillo se emplea en los sujetos sometidos a ileostomía, para proteger la piel de irritaciones producidas por las heces.
• Pasta de Karaya. Distribuida en una fina capa sobre la piel alrededor de la abertura anal ejerce una acción protectora frente a las irritaciones.
• Placa protectora. Se trata de una lámina adhesiva que se emplea en caso de irritación cutánea alrededor de la abertura e inmediatamente después de la intervención. Adhiriéndola bien al orificio, se evita que las secreciones intestinales entren en
contacto con la piel. La bolsa se aplica luego sobre la placa protectora (a la que previamente se le ha practicado un orificio
adecuado), de forma que no entre en contacto con la piel de alrededor de la ostomía.
•Cobertura para estoma. Es un dispositivo utilizado en general por los ostomizados con evacuaciones perfectamente controladas.
Permite cubrir la abertura entre una evacuación y la siguiente y está dotada de un filtro especial para la salida de los gases (pero no de los olores) y de una superficie absorbente capaz de "recoger" las eventuales secreciones de moco que se pueden producir tras una evacuación.
NORMAS HIGIÉNICAS
Estos dispositivos de soporte tienen muchísima importancia para el paciente, aunque un cuidado correcto del ano artifical supone también la aplicación regular de determinadas medidas higiénicas.
En primer lugar cabe recordar que es necesario mantener la zona próxima a la abertura constantemente limpia: las operaciones delavado de la piel, que hay que realizar a cada cambio de bolsa, deben realizarse sólo con agua y jabón neutro. Habrá que proceder con mucho cuidado, tratando de evitar cualquier movimiento enérgico; puede ser útil ayudarse con una esponja suave o con un paño, o bien con pañuelos de papel o papel higiénico. A continuación hay que secar perfectamente la zona lavada, recurriendo si fuera necesario al secador, para evitar irritaciones de la piel.
No hay que olvidar tampoco que se debe siempre mantener la zona alrededor de la abertura sin pelos, dado que en el cambio de bolsa estos pelillos, al quedar pegados a la superficie adhesiva, son arrancados, causando dolor e irritación. A tal respecto se aconseja el uso de cremas de depilación, menos traumatizantes que la maquinilla, quizá más práctica.
Por último, es muy importante que el ostomizado esté al corriente de la forma correcta de aplicar y retirar la bolsa. Esta debe adherirse a la piel con mucho cuidado, sin ejercer ni fuerza ni tensión en niguna dirección. Del mismo modo, hay que tener cuidado también a la hora de retirar la bolsa: debe ser levantada poco a poco, y no arrancada de forma violenta. Las malas retiradas de bolsa son en efecto las principales responsables de la mayor parte de las formas de irritación de la piel que rodea la abertura.
Por último, para reducir los malos olores y favorecer la regularidad de las evacuaciones, conviene aprender a realizar el lavado o la irrigación del segmento intestinal en comunicación con el ano artificial. Se puede llevar a cabo fácilmente mediante una pequeña sonda común de enema, que permitirá introducir a horas fijas una pequeña cantidad (200-300 ce) de líquido (manzanilla diluida). El único riesgo que dicha maniobra entraña es el de perforación intestinal, aunque se trata de un accidente muy poco frecuente.
Ver mas info: EL ANO ARTIFICIAL - EL PORTADOR DE ANO ARTIFICIAL -
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