La
dieta disociada. 
Mantener el peso ideal no siempre resulta fácil, porque
no todos se adaptan a la obligación de calcular continuamente las calorías
introducidas para mantener siempre la correspondencia entre éstas y las
necesidades orgánicas, aunque el número de calorías diariamente permitido
es alto y permite una mayor elasticidad en la distribución diaria de los
alimentos. No obstante, siempre es necesaria la referencia continua a
la tabla de calorías, para evitar antiguos errores y no recuperar así
el peso perdido a precio de tantos sacrificios. Por ello, pensando en
las personas que consideran dicha labor demasiado aburrida y pesada, se
ofrece la oportunidad de seguir la dieta disociada, que evita los numerosos
inconvenientes de una dieta calóricamente controlada y permite una mayor
libertad de elección.
O ocurre a menudo que el problema ponderal es muy
concreto. Se trata de sujetos obesos "leves", que buscan un
adelgazamiento rápido, por razones:
- deportivas (cuando deben atenerse a un peso para
responder a una determinada categoría: boxeadores, yudocas, saltadores,
luchadores);
- profesionales (bailarinas, modelos, jockeys, actores);
- sociales (cenas de gala);
- económicas y de vestuario (ropa que se ha quedado
demasiado estrecha). Cuando la razón del deseo de adelgazar es fundada,
antes de dejar que el sujeto cometa locuras, corra inútiles riesgos de
agotamiento de sus depósitos hídricos (diuréticos, saunas) o se someta
a una dieta radical y perjudicial para su equilibrio psicosomático, es
conveniente recurrir durante dos o tres días, bajo cobertura vitamínica
y mineral (legumbres verdes), a un aporte de 1,5 g de proteínas/kg. a
la hora habitual de las comidas, con un mínimo de medio litro de agua
en cada comida. El adelgazamiento así obtenido se basa únicamente en la
masa grasa y no ataca al capital nitrogenado. Para seguir este método,
dado que ningún alimento corriente es estrictamente proteico, conviene
emplear los alimentos dietéticos ya preparados que aportan exclusivamente
proteínas de gran valor biológico, lo cual garantiza la eficacia real
a corto plazo.
No obstante, estos tratamientos, aunque sean de corta
duración y no presenten inconvenientes, no deben repetirse demasiado a
menudo.
VENTAJAS E INCONVENIENTES
La dieta disociada es sin embargo un remedio y como
tal tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Es una dieta de fácil aplicación,
no monótona, relativamente libre, que permite variar indefinidamente la
lista de alimentos, no genera nunca intolerancia o cansancio y satisface
psicológicamente las exigencias de cualquier persona. Al ser perfectamente
equilibrada en sus componentes, ya que prótidos, lípidos y glúcidos se
hallan distribuidos de forma óptima, existe la posibilidad de prolongarla
sin peligro de incurrir en carencias de algún elemento nutritivo. El inconveniente
reside en la falta de un control calórico exacto, que pueda ofrecer garantías
seguras contra una eventual ganancia de peso.
EN QUÉ CONSISTE 
La dieta disociada no se basa en la limitación de
la cantidad de alimentos, sino en su distribución en las veinticuatro
horas del día.
El desayuno puede ser libre o sólo de fruta y el almuerzo
a mediodía es una comida hiperglucídica en la que se permite el consumo
a voluntad de pan, pastas, arroz, patatas, farináceos, azúcares y legumbres,
excluyendo totalmente los alimentos hiperproteicos como carnes, pescados,
huevos, leche y quesos. La cena, hiperproteica, debe ser exactamente lo
contrario, es decir están permitidos en ella a voluntad carnes, pescados,
huevos, leche y qI]esns, y totalmente prohibidos los hidratos de carbono
como pastas, pan, arroz, patatas, farináceos, azúcares y legumbres.
Está rigurosamente prohibido invertir el orden, es
decir comer para desayunar lo que está permitido para la comida y viceversa:
una cena rica en hidratos de carbono es perjudicial
para una buena funcionalidad hepática, puede contribuir a aumentar los
valores de colesterol, de los ácidos grasos y de la lipemia, puede dificultar
el reposo nocturno y ser responsable de pequeños malestares matutino,
Úna boca pastosa, lengua sucia, mal aliento, cefalea y cansancio.
CUÁNDO RESULTA ÚTIL 
Ya hemos dicho que la dieta disociada no ofrece garantías
en lo referente a una eventual recuperación de peso, en la medida en que
dicha dieta es distributiva, no cuantitativa, es decir impone una distribución
de los alimentos a lo largo del día, pero deja libertad en cuanto a la
cantidad. La dieta disociada resulta muy útil sobre todo para quienes
suelen comer fuera de casa. Sin hallar dificultades y sin despertar comentarios
o curiosidad, a mediodía pueden pedir de primer plato pasta o arroz y
de segundo un abundante plato de ensalada mixta con un poco de aceite;
por la noche, de primero, un abundante plato de ensalada mixta condimentada
con un poco de aceite y, de segundo, carne o pescado y huevos o queso.
La dieta disociada, seguida con precisión, puede ofrecer
resultados satisfactorios:
quienes deben mantener el peso pueden así no
ganarlo y quienes han fracasado con otras dietas pueden adelgazar en razón
de unos 70-80 g al día, es decir unos 2,5 kg. al mes.