Soy Dick Stuphen y esta es una
una versión ampliada de la charla que tuvo lugar en el congreso mundial
de la Sociedad de Hipnotizadores Profesionales en Las Vegas, Nevada.
Aunque he sido entrevistado acerca de este tema en muchas emisoras de
radio y TV locales y regionales, la comunicación a gran escala parece
estar bloqueada, ya que pudiera resultar una sospecha o investigación
del mismo medio en que se difunde o de los sponsors que lo financian.
Algunas agencias gubernamentales no desean que esta información se difunda.
Y tampoco los renacidos movimientos y cultos Cristianos y sociedades
de formación de potenciales humanos.
Todo lo que voy a exponer no refleja sino la superficie del problema.
No sé cómo puede detenerse el mal uso de estas técnicas. No creo que
sea posible legislar contra lo que, frecuentemente, no puede ser detectado;
y si los que legislan están utilizándolas, hay pocas esperanzas de aplicar
las leyes a la conducta del gobierno. Sé que el primer paso para iniciar
el cambio es generar interés en ello. En este caso, sólo puede llegar
de los esfuerzos no oficiales.
Hablando de este tema, estoy hablando de mi propio medio de vida. Lo
conozco, y sé lo efectivo que puede llegar a ser. Soy productor de cintas
hipnóticas y con mensajes subliminales y, en algunos de mis seminarios,
utilizo tácticas de conversión para ayudar a los participantes a llegar
a ser independientes y autosuficientes. Pero, cada vez que uso estas
técnicas, advierto de que las estoy usando, y las personas participantes
pueden elegir si asistir a ello o no. También saben el resultado que
cabe esperar de su participación.
De modo que, para empezar, quiero dejar claro el más básico de los hechos
sobre los lavados de cerebro: EN TODA LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, NADIE
HA SUFRIDO UN LAVADO DE CEREBRO Y SE HA DADO CUENTA, O HA CREÍDO, QUE
LO ESTABA SUFRIENDO. Quienes han pasado por ello por regla general defienden
apasionadamente a sus manipuladores, asegurando que solamente les han
"enseñado la Luz"....o han sido transformados de alguna manera milagrosa.
El nacimiento de la conversión
CONVERSIÓN es una palabra "amable" para designar el LAVADO DE CEREBRO...y
cualquier estudio acerca del lavado de cerebro debe de comenzar con
el estudio del resurgimiento Cristiano en la América del siglo XVIII.
Aparentemente, Jonathan Edwards descubrió accidentalmente las técnicas
durante la cruzada religiosa de 1735 en Northampton, Massachussets.
Induciendo sentimientos de culpa y aprensión aguda, e incrementando
la
tensión, los "pecadores" que asistían a su reuniones de resurgimiento
acababan quebrándose y sometiéndose completamente. Técnicamente, lo
que Edwards hacía era crear condiciones que limpiaban el cerebro para
que la mente aceptara una nueva programación. El problema era que
las nuevas órdenes eran negativas. Les podía decir: "¡Sois pecadores,
estáis destinados al infierno!". El resultado fue que una persona
se suicidó y otra intentó hacerlo.
Y los parientes del suicida contaron que ellos estaban también tan
profúndamente afectados que, aunque habían encontrado la "salvación
eterna", estaban obsesionados con la diabólica tentación de acabar
con sus vidas.
Una vez que un predicador, o un líder de una religión, un manipulador
o una figura con autoridad crea la fase en que el cerebro puede vaciarse
y quedar limpio, sus víctimas quedan completamente abiertas y receptivas.
Nuevas instrucciones, en forma de sugestiones, pueden sustituir a
sus ideas previas.
Como Edwards no enviaba mensajes positivos hasta el final del resurgimiento,
muchos aceptaron las sugestiones negativas y actuaron, o desearon
actuar, según ellas.
Charles J. Finney fué otro renacentista Cristiano que utilizó las
mismas técnicas cuatro años más tarde en conversiones religiosas en
masa en Nueva York. Las técnicas son todavía usadas por renacentistas
cristianos, cultos, profesores, empresas, y el ejército de los Estados
Unidos, por citar solo unos pocos.
Dejenme señalar aquí que no creo que la mayor parte de los renacentistas
religiosos se den cuenta de que están usando técnicas de lavado de
cerebro. Edwards simplemente insistió en un sistema que realmente
funcionaba, y otros no hicieron más que copiarle y lo siguen haciendo
doscientos años después. Y cuanto más sofisticado es nuestro conocimiento
y nuestra tecnología, más efectiva es la conversión. Estoy profundamente
convencido de que esta es una de las principales razones del incremento
del fundamentalismo cristiano, especialemente en su variedad televisiva,
mientras la mayor parte de las religiones convencionales declinan.
Las tres fases del cerebro
Aunque los cristianos fueran los primeros en formular con éxito el
lavado de cerebro, hemos de mirar a Pavlov, el científico ruso, para
obtener una explicación técnica.
En los primeros años
del siglo XX, su trabajo con animales abrió la puerta a ulteriores
investigaciones con seres humanos. Tras la revolución rusa, Lenin
vió rapidamente el potencial de la aplicación de las investigaciones
de Pavlov a sus propios fines.
Pavlov identificó tres estadios diferentes y progresivos de la inhibición
transmarginal. El primero es la fase EQUIVALENTE, en la que el cerebro
da la misma respuesta a estímulos débiles o fuertes. La segunda es
la fase PARADOJICA, en la cual el cerebro responde más activamente
a los estímulos débiles que a los fuertes. Y la tercera es la fase
ULTRA-PARADOJICA, en la que las respuestas condicionadas y los patrones
de comportamiento pasan de positivos a negativos o de negativos a
positivos.
Con la progresión a través de cada fase, el grado de conversión se
hace más efectivo y completo. Las formas de conseguir la conversión
son muchas y variadas, pero el primer paso habitual en el lavado de
cerebro religioso o político es trabajar con las emociones del individuo
o del grupo hasta que alcanzan un nivel anómalo de ansiedad, miedo,
excitación o tensión nerviosa.
El resultado progresivo de esta condición mental es la disminución
de la capacidad de juício y el incremento de la sugestibilidad. Cuanto
más se mantenga o intensifique esta condición, más se agrava. Una
vez que se alcanza la catarsis, o primera fase cerebral, la conquista
completa de la mente es más fácil. La programación mental preexistente
puede ser reemplazada por nuevos patrones de pensamiento y conducta.
Otras armas usadas frecuentemente para modificar el normal funcionamiento
del cerebro son el adelgazamiento, las dietas radicales o altas en
azúcar, las incomodidades físicas, la regulación de la respiración,
el recitado de mantras en la meditación, la exposición de misterios
asombrosos, efectos especiales de luz y sonido, la respuesta programada
al incienso, o intoxicación por drogas.
Se consiguen los mismos resultados en los tratamientos psiquiátricos
contemporáneos con electroshock o con la disminución intencionada
de los niveles de azúcar en sangre inyectando insulina.
Antes de hablar del modo exacto en que algunas de la técnicas se aplican,
quiero señalar que la hipnosis y las técnicas de conversión son dos
cosas diferentes y que las técnicas de conversión son mucho más poderosas.
Sin embargo, ambas se usan a la vez, frecuentemente con poderosos
resultados.
Cómo trabajan los predicadores renacentistas
Si quiere ver a un predicador renacentista en plena faena, en su
ciudad hay probablemente varios. Vaya a la iglesia temprano y siéntese
en la parte de atrás.
Probablamente, se tocará una música repetitiva mientras la gente va
llegando. Un ritmo repetitivo, idealmente de 45 a 72 "golpes" por
minuto (un ritmo cercano al del corazón humano), es muy hipnótico
y puede generar estados alterados de la conciencia en un alto porcentaje
de personas. Y, una vez que se está en estado alfa, se es al menos
25 veces más sugestionable que en estado beta de plena conciencia.
La música es probablemente la misma en todos los servicios, o tiene
el mismo ritmo, y muchas personas pueden caer en estados alterados
de la conciencia en cuanto entran en la iglesia. Subconcientemente,
recuerdan su estado mental en servicios anteriores y responden de
acuerdo con la programación post-hipnótica.
Mire a la gente mientras espera que comience el servicio. Muchos muestran
signos externos de trance: relajación corporal y ojos ligeramente
dilatados. A menudo, se balancean adelante y atrás sentados en sus
sillas. Después, el sacerdote entra. Y suele hablar con una "voz rodada".
La técnica de la voz rodada
La "voz rodada" es un estilo repetitivo y rítmico usado por los hipnotizadores
cuando quieren inducir un trance. Lo usan también muchos abogados,
algunos de los cuales son consumados hipnotizadores, cuando desean
introducir firmemente una idea en la mente del jurado. La voz rodada
puede sonar como si el orador estuviera hablando con el ritmo de un
metrónomo, o como si estuviera enfatizando cada palabra con un estilo
monótono y repetitivo. Las palabras son pronunciadas habitualmente
a un ritmo de 45 a 60 por minuto, maximizando el efecto hipnótico.
Luego, el sacerdote comienza el proceso de "construcción". Induce
un estado alterado de la conciencia y/o comienza a excitar a los oyentes.
Después, un grupo de mujeres jóvenes con "dulces y puros" vestidos
de gasa suelen salir a cantar. Las canciones Gospel son estupendas
para crear excitación y hacer que los oyentes se
IMPLIQUEN. En mitad de la canción,
una de las muchachas puede ser "poseída por el espíritu" y caer al
suelo o actuar como si el Espíritu Santo estuviera en su interior.
Esto incrementa muy efectivamente la intensidad en la habitación.
En este punto, las tácticas de hipnosis y de conversión están siendo
mezcladas. Y el resultado es que la atención de la audiencia se focaliza
en la comunicación a medida que el ambiente se hace más excitado o
tenso.
Más o menos en ese momento, cuando se ha conseguido un estado mental
alfa colectivo, es cuando pasan el cesto de las donaciones. En el
plano de fondo, la voz rodada del sacerdote puede exhortar "Dad a
Dios...Dad a Dios...Dad a Dios...". Y los asistentes dan. Puede que
Dios no tome el dinero, pero su representante sí que lo hace. Después
aparece el sacerdote "amenazador". Induce el miedo e incrementa la
tensión hablando acerca del "diablo", "ir al infierno" o de la proximidad
del fin del mundo.
En el ultimo maratón de este tipo al que asistí, el predicador habló
acerca de la sangre que pronto manaría de cada boca en la tierra.
Estaba también obsesionado con la "sangrienta lanza de Dios", que
todos habian visto colgada sobre el púlpito la anterior semana. No
tengo ninguna duda de que todos la vieron. El poder de la sugestión
dada a cientos de personas en la hipnosis asegura que al menos del
10 al 25 por ciento de ellos verán cualquier cosa que se les sugiera
que han de ver.
En la mayor parte de las reuniones renacentistas, "testificar" o "ser
testigos" sigue usualmente al sermón basado en el miedo. Gente del
auditorio se levanta y relata sus historias. "¡Estaba impedido y ahora
puedo andar!". "¡Tenía artritis y ahora se ha curado!". Son manipulaciones
psicológicas que funcionan. Tras escuchar numerosos casos de historias
de curaciones milagrosas, el tipo medio de la audiencia con un problema
menor está convencido de que puede ser curado. La sala está cargada
con miedo, culpabilidad, intensa excitación y expectación.
En ese momento los que quieren ser curados se alinean alrededor de
la habitación, o se les dice que salgan al frente.
El predicador puede tocarles
la cabeza firmemente y gritar "¡Sana!". Esto libera la energía psiquica
y, para muchos, resulta la catarsis. La catarsis es la purga de las
emociones reprimidas. Unos individuos pueden llorar, caer al suelo
o incluso tener espasmos. Y si la catarsis se efectúa, tienen una
posibilidad de curarse. En la catarsis (una de las tres fases cerebrales
mencionadas anteriormente), el cerebro queda temporalemnte vacío y
se aceptan las nuevas sugestiones.
Para algunos, la curación puede ser permanente. Para muchos, puede
durar de cuatro días a una semana, que es, incidentalmente, lo que
duran las sugestiones hipnóticas dadas a un sujeto en estado de sonambulismo.
Incluso si la curación no es duradera, la vuelta de estas personas
a la iglesia cada semana asegura que el poder de sugestión va a anular
continuamente el problema... o a veces, tristemente, puede enmascarar
un problema físico que perjudicará al individuo a largo plazo.
No estoy diciendo que no ocurran verdaderas curaciones. Ocurren. Puede
que la persona estuviera lista para dejar de lado la negatividad que
causó el problema en principio; puede que fuera obra de Dios; Pero
creo que pueden explicarse con el conocimiento actual del funcionamiento
de la mente/el cerebro.
Las técnicas y la representación pueden variar de iglesia a iglesia.
Muchas usan "el don de lenguas" para generar la catarsis en algunas
personas mientras el espectáculo crea intensa excitación en los observadores.
El uso de técnicas hipnóticas por los religiosos es sofisticada, y
los profesionales aseguran que son cada vez más efectivas. Un hombre
en Los Angeles está
diseñando, construyendo y remodelando
iglesias de todo el país. Dice a los sacerdotes lo que necesitan y
cómo deben usarlo. La experiencia de este hombre dice que la audiencia
y los ingresos de la congragación se duplicarán si el ministro sigue
sus consejos. Admite que alrededor del 80 por ciento de sus esfuerzos
se dirigen al sistema de iluminación y sonido.
Un sonido potente y el uso adecuado de la iluminación es de primera
importancia para inducir un estado alterado de la conciencia. He estado
usándolos durante años en mis propios seminarios. Pero mis participantes
están plenamente advertidos del proceso y de lo que pueden esperar
como resultado de su participación.