EJERCICIOS PARA LOS MÚSCULOS ABDOMINALES

Los músculos abdominales son el centro de fuerza del cuerpo y resultan esenciales
para la resistencia. Ayudan a mantener el buen estado de la espalda, al movimiento, a la
eliminación de grasa, a la respiración rítmica y a conservar la posición erecta. Sin embargo,
pocos hemos experimentado la energía que proporcionan unos músculos abdominales
fuertes.
Los abdominales con las manos en la nuca se consideran, generalmente, el mejor
ejercicio para fortalecer estos músculos. Sin embargo, tienen poco ritmo y pueden causar
torceduras musculares. Por eso resulta comprensible que muchas personas refieran no
practicarlos.
Hechos con las piernas estiradas con peligrosos para la parte inferior de la espald a,
ya que los músculos abdominales solo pueden levantar el cuerpo del suelo hasta un ángulo
de unos 30º y, si intentamos levantarlo mas, entran en actividad los músculos flexores de las
caderas. Estos músculos están unidos a la parte inferior de la espalda, causando una gran
tensión sobre esa zona.
Esta tensión, sin embargo, puede disminuir manteniendo las rodillas dobladas. Así,
pueden realizarse estos ejercicios con manos en la nuca, mientras nos concentramos
mentalmente en los músculos abdominales. Tendremos cuidado de no levantarnos
bruscamente al terminar, ya que así produciríamos tensión en la misma parte de la espalda.
Un estiramiento evolucionado muy recomendable para fortalecer los músculos
abdominales, sin peligro para la parte inferior de la espalda, es el que contrae esos
músculos. En este caso, la parte superior del cuerpo se contrae hacia delante por debajo de
los 30º y la parte inferior de la espalda permanece plana en el suelo.
Si los músculos se tensan al hacer estos ejercicios debes relajarlos y extender las
piernas y brazos en dirección opuesta para lograr una pequeña tensión controlada. La
mantendrás entre 5 y 8 segundos. Esto, al tensar los abdominales, aliviará la rigidez que
hayas experimentado. 
PLEGADO ABDOMINAL 
Partiremos de la posición de acostados sobre la espalda, con las rodillas dobladas, los
pies planos encima del suelo y las manos cruzadas sobre el pecho (fig. 1a). Nos plegaremos
hacia arriba, levantando los omoplatos unos 30º del suelo (fig. 1b), antes de bajar
nuevamente (fig.1c). No inclinaremos la cabeza, no hacia arriba ni hacia abajo, pues
podríamos lastimar el cuello; la mantendremos en una posición fija. Nos concentraremos en
la mitad superior del abdomen, plegando la parte superior del cuerpo hacia delante, con la
barbilla cercana al pecho (fig. 1b). Cuando bajemos la mitad superior del cuerpo, la parte
posterior de la cabeza no debe llegar hasta el suelo, porque está con la barbilla tendiendo al
pecho (fig.1c).
Realizaremos esta flexión con una velocidad media, repitiéndola entre 5 y 10 veces.
Mientras las desarrollamos, nos concentramos en los músculos que están trabajando y en
hacerlo con ritmo.
PLEGADO ABDOMINAL DE RODILLA Y CODO

Este ejercicio se inicia partiendo de la misma posición que el anterior, pero con los
dedos de las manos entrelazados detrás de la cabeza, a la altura de los oídos, y los pies
levantados del suelo. Usaremos los músculos abdominales para aguantar la parte superior
del cuerpo elevada en un ángulo de unos 30º con el suelo (fig.2a). Desde esta posición,
tiraremos de los codos hasta que toquen los muslos, unos 4 cm. por encima de las rodillas
(fig.2b). Regresaremos hacia atrás, como en la fig 2c, y nuevamente levantaremos codos y
rodillas, como la fig. 2b. Mientras realizamos estos ejercicios abdominales, la parte inferior
de la espalda debe mantenerse plana sobre el suelo en todo momento.
Estos estiramientos deben trabajarse a una
velocidad media, para ir desarrollando ritmo y fuerza. Los
repetiremos unas 10 veces. Son de utilidad lo mismo para
la parte superior como para la inferior del abdomen.
PLEGADO ABDOMINAL DE RODILLA Y CODO ALTERNADO
La posición inicial es idéntica a la del ejercicio anterior. Levantaremos los omoplatos
del suelo (fig. 3a) y tocaremos la rodilla izquierda con el codo derecho (fig. 3b) y después, la
rodilla derecha con el codo izquierdo (fig. 3c). Mantendremos plegada la parte superior del
cuerpo durante este ejercicio. La dirección del movimiento de la rodilla debe de ser hacia
delante y hacia atrás, como el pedalear aunque con menor amplitud. Para tocar la rodilla con
el codo opuesto, la parte superior del cuerpo debe girarse un poco de un lado a otro, pero sin
permitir que las rodillas crucen la línea media corporal. Mientras realizamos estos dos
últimos ejercicios, los tobillos deben permanecer relajados. Intentaremos incrementar el
ritmo conforme los realizamos, observando como nos sentimos tras repetirlos 10 veces.
Podemos desarrollar los abdominales concentrándonos inicialmente en el primer
ejercicio descrito, para pasar posterior y paulatinamente a los otros dos y a la variación que
describo a continuación. Desarrollaremos ritmo, fuerza y coordinación, aunque los dos
últimos ejercicios requieren mas que el primero. Empezaremos trabajando aquellos entre 3 y
5 minutos cada vez, pasando de un ejercicio a otro. Recordemos que es muy importante
para nuestra salud tener unos abdominales fuertes.
TORSIÓN ABDOMINAL
Inclinaremos las rodillas hacia el lado derecho, levantando hacia delante la parte
superior del cuerpo, como si la barbilla tendiera a buscar la parte superior de la cadera
izquierda. Nos concentraremos en la torsión hacia arriba, usando los músculos abdominales
del lado izquierdo. Mantendremos la barbilla cerca del pecho y no moveremos la cabeza ni
hacia arriba ni hacia abajo mientras dura el ejercicio. Este ejercicio es mas difícil de lo que
parece. Intentaremos repetirlo entre 5 y 10 veces en cada lado.
Con esfuerzo, mucha fuerza de volunta y mucho trabajo obtendrás los
resultados que buscas no decaigas en tu empeño y si algún dolor muscular quiere
hacerte abandonar no le des importancia solo mantén el ritmo y la constancia que
el resultado será visible en no mucho tiempo.
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